El hasta ahora vicepresidente asumió como el mandatario número 52 de la historia paraguaya y gobernará hasta agosto de 2028. Es un dirigente de máxima confianza de Horacio Cartes y llega en medio de la crisis por la caída de ueno bank, con su antecesor destituido y con orden de detención.
El nuevo presidente de Paraguay es Pedro Alliana. El dirigente del Partido Colorado juró este viernes ante el Congreso, horas después de que Santiago Peña fuera destituido por juicio político, y se convirtió en el mandatario número 52 en la historia del país vecino. Deberá completar el año y nueve meses que restan del período 2023-2028, que había iniciado junto a Peña como vicepresidente.
Alliana asume en uno de los momentos más delicados de la historia reciente de Paraguay. La crisis comenzó con la intervención de ueno bank, entidad del Grupo Vázquez de la que Peña era accionista. El Banco Central del Paraguay constató que el índice de solvencia del banco había caído por debajo de la mitad del mínimo exigido y aplicó un procedimiento de resolución que afectó los fondos de unas 3 millones de personas y millonarios recursos públicos.
En pocos días, Peña presentó su renuncia, el Congreso se la rechazó, lo destituyó casi por unanimidad y la Fiscalía ordenó su detención domiciliaria, con un pedido de prisión preventiva por lesión de confianza y otros delitos.
Quién es Pedro Alliana
Nació en 1974 en Pilar, capital del departamento de Ñeembucú, en el sur paraguayo, donde era comerciante antes de dedicarse a la política. Fue candidato a intendente de su ciudad, gobernador de Ñeembucú, diputado y presidente de la Cámara de Diputados, y condujo el Partido Colorado. Es uno de los dirigentes más cercanos a Horacio Cartes, expresidente y líder del sector mayoritario del coloradismo, que lo llama “Mangui”.
En abril de este año, Alliana había confirmado su intención de competir por la presidencia en 2028, con el respaldo de Cartes y del propio Peña. Ahora llega al cargo antes de lo previsto y con un desafío inmediato: la situación de los ahorristas de ueno bank, que esperan recuperar sus depósitos mientras el Banco Central avanza con las devoluciones.
Para la Argentina, el cambio de mando en Asunción tiene además una lectura regional: Peña era uno de los aliados más cercanos de Javier Milei en Sudamérica, y la relación bilateral deberá ahora reconstruirse con un nuevo interlocutor.
Con información de ABC Color, El Nacional y MDZ.