Se habla todo el día del consenso fiscal firmado por el gobernador Passalacqua, junto a otras 22 jurisdicciones (SAAn Luis no se subió al tren) con el Gobierno Nacional con el objetivo de tener un nuevo esquema fiscal en todo el país. Con este acuerdo, aprobado en Diputados en una sesión que duró unas 17 horas, Misiones se comprometió a bajar la alícuota de Rentas para los sectores industriales y de transporte.  En relación a las subas de alícuotas en distintos rubros (servicios, bebidas alcohólicas, distribución de energía y agua, hotelería y alquileres, etc) fueron realizadas de acuerdo a lo firmado y acordado entre la nación y las distintas provincias, ello fue establecido en el pacto como forma de balancear la perdidas de recaudación para incentivar el desarrollo de los sectores beneficiados por el acuerdo. La idea es bastante simple desde lo discursivo: Te ayudo (a Nación) a que llegues a 2019 dándote gobernabilidad y vos me dejás de clavar el visto en cuanto a obras e infraestructura. La cuestión es que esa ayuda que le estamos dando es de siete mil palos y medio (7.500.000.000) de pesos entre lo que pierde en recaudación por la baja de Ingresos Brutos y lo que ya le poníamos en el bolsillo por IVA; y como te pasa a vos, si le das tu plata a alguien, te va a terminar faltando; si el Estado recauda menos, habrá también menos guita para educación, salud y asistencia social. Cabe destacar que somos menos de 6 las provincias que aún no tomamos deuda para pagar sueldos ni aguinaldos, acá únicamente el IProDHa pidió plata para poder seguir construyendo.

La pérdida de recaudación propia, vía ingresos brutos tiene una cuestión de fondo que no estamos viendo los que no trabajamos en política: No puedo pagar sueldos con asfalto, no puedo gestionar planes propios de salud, de obra pública ni puedo comprar bienes con otra cosa que no sea guita física (como le gustaba a Fariña), mía (de la provincia). Entonces la compensación de la que se enorgullece un sector afín a Cambiemos es virtual.

Entre los puntos acordados, a los que más pelota hay que darle son: la derogación del artículo 104 de la Ley de Impuestos a las Ganancias, el compromiso de aprobar el proyecto de modificación de la Ley de Responsabilidad Fiscal y Buenas Prácticas de Gobierno y adherir a ese régimen antes del 30 de junio de 2018 y consensuar una nueva ley de coparticipación federal.

En el caso del régimen previsional, se arregló «impulsar inmediatamente» la modificación de la formula de movilidad de las prestaciones del mismo y que éste se ajuste trimestralmente «garantizando aumentos por encima de la evolución de la inflación».
Además, garantizar haberes equivalentes al 82% del salario mínimo, vital y móvil para aquellas personas que hayan cumplido los 30 años de aportes efectivos, como así también la eliminación de las inequidades generadas por los regímenes de jubilaciones de privilegio. Por otro lado, se acordó la compensación por parte del Nación a las provincias que adhirieron al acuerdo a través de transferencias diarias y automáticas con un monto equivalente a la disminución efectiva de recursos en 2018 producto de la derogación del artículo 104 de Ganancias y del aumento de la asignación específica del Impuesto al Cheque.
Asimismo, se propuso actualizar trimestralmente en los años siguientes dichas compensaciones con base a la inflación y emitir un bono para las provincias y Caba a 11 años de 5.000 millones de pesos en 2018 y de 12.000 millones de pesos de 2019.
El Estado nacional también deberá aumentar para 2018 la asignación del presupuesto nacional a las cajas no transferidas «en la misma proporción que se incrementen en el resto de las prestaciones previsionales liquidadas por el Sistema Integrado Previsional Argentino (Sipa) y mantener un mecanismo de anticipos automáticos, sobre la base de los déficits determinados el año anterior».

Por último y no menos importante se eximen las exportaciones lo cual generara un fuerte perdida en la recaudación de Misiones, mejorando directamente la competitividad de las industrias exportadoras (yerba, té, madera, etc). La carga fiscal provincial va a tener una importante reducción dado que se baja sustancialmente en la etapa industrial, y se mantiene salvo pequeñas correcciones en el resto. Que la baja se traduzca en los precios depende de los empresarios, el sector de votantes de Cambiemos que más presionó por este acuerdo en Misiones, ahora depende en gran parte de ellos el éxito de todo este quilombo. Esa guita que no tributarán más se supone que la van a usar para generar más puestos de trabajo, menores precios y para blanquear a los empleados que ya tienen. Veremos.

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