Lilian Magalí Cantero tiene 25 años, y es artista. Decidida, compró un par de botines de fútbol y pintó sobre ellos la vida y obra de nuestro 1, Lionel Messi. Dibujos hiperrealistas, hechos a mano, de Messi con el uniforme de la selección argentina, Messi con su familia y Messi celebrando un gol en el estadio adornan los botines con los colores del Barcelona. Cantero es paraguaya, vive en Asunción y desde allí envió las botas al jugador, a la espera del milagro. Y el milagro se produjo. A Messi le gustaron tanto las botas que a principios de enero se fotografió con ellas y la imagen llegó a las redes sociales. La foto inició una avalancha de pedidos en el taller de la artista.

La casa/atelier de Lilian está en la pujante San Lorenzo, la urbe aledaña a Asunción, la capital de Paraguay, desde donde hace unos meses los botines de Messi viajaron a Barcelona. Allí, un amigo de Lili las acercó al recinto deportivo del Barca y las entregó a unos guardias para que se las dieran al jugador argentino. Fue su hermano Rodrigo el que las recibió y entregó a Leo. Además se puso en contacto con la diseñadora paraguaya para felicitarla. Ahora tiene tantos pedidos, en tantos idiomas y de tantas partes del mundo que no ha podido responder a todos. Tiene confirmado un encargo de un jugador de la selección de Panamá, otro de Argentina y otro de la de Estados Unidos.

“Llegar hasta Messi siempre fue un sueño para mi, siempre quise que tenga un diseño mío”, dijo a EL PAÍS Lili, fanática del paraguayo Club Olimpia y que ya había diseñado botines para jugadores paraguayos reconocidos, como Roque Santa Cruz, Pablo Cesar Aguilar, Derlis González y Pablo Zeballos.

“Leo, investigo, veo sus vídeos de entrevistas en prensa donde cuentan las cosas importantes de su vida para saber cómo son y por lo que pasaron. Son cosas inspiradoras para mí a la hora de crear”. Después lleva la idea directo al papel y, más tarde, con pintura especial para cuero, pinta a mano sobre el botín un diseño exclusivo para cada jugador.

Fue este tweet el que le confirmó a Lili que su obra estaba en manos del jugador más deseado. Luego, Rodrigo Messi la llamó para agradecerle en nombre del crack y de toda la familia.

Lili comenzó a diseñar botines hace tres años para una tienda de deportes local. Así fue que contactó con el mundo del fútbol profesional en Paraguay. Pintar es su vocación desde muy chica pero estudiar diseño de moda en la universidad le permitió iniciar el proyecto que ahora explota con el inesperado impulso de Messi.