Mauricio Macri, Peña y Frigerio tuvieron que salir a atajar penales después del revuelo que se armó con las declaraciones de Lilita Carrió y sacaron a cenar (en Olivos) a los gobernadores de Mendoza, Alfredo Cornejo; de Corrientes, Gustavo Valdés; de Jujuy, Gerardo Morales; el senador Angel Rozas; el jefe del interbloque de Diputados Mario Negri y el líbero y el «preferido» de Macri, Ernesto Sanz, llegaron a la Casa de Gobierno pasadas las 17:30 h para hablar sobre cuanto le iba a costar al Pro la jodita de Lilita (así, con rima). No sabemos si los correligionarios les pidieron «la prueba de amor».

Algunos dirigentes radicales buscaron minimizar los cortocircuitos y señalaron que fue una discusión técnica sobre el Presupuesto que deberá incluir la meta del 1,3% del PBI de déficit que compromete el acuerdo con el FMI. La asociaron a la reunión que tuvieron en la misma dirección de la que habían tenido la gobernadora María Eugenia Vidal y Horacio Rodríguez Larreta, el último viernes en Olivos. Este miércoles, los ministros de Economía de los 3 distritos distritos que controla el radicalismo se reunirían para afinar números con Dujovne y Frigerio.

Macri y los Radicales

Ojo, son Radicales, la política no quedó afuera de la charla. Entre el postre y el café, los Radicales, que se enteraron por los medios de comunicación (no este), de la reunión de los principales dirigentes macristas con gobernadores del PJ y Miguel Pichetto en San Isidro le reclamaron a Mauricio sobre el asunto, pero justo estaba masticando y le cedió la palabra a Peña y Frigerio. Los representantes del Ejecutivo, que primero negaron esa reunión, terminaron por admitir que había existido.

Esa reunión secreta para negociar un acuerdo por el Presupuesto fue la que terminó de desencajar a los radicales. Mucho más que el cruce mediático con Lilita Carrió, que medio en joda, medio en serio dijo que controla a los radicales desde afuera y tiró en la mesa el tema de la cercanía de Cornejo con el kirchnerismo.

“Quedamos en fortalecer Cambiemos, pero el PRO se corta solo con el PJ y nos enteramos por los diarios”.

Frigerio y Peña explicaron a sus socios la estrategia de reuniones bilaterales con el peronismo para consensuar un proyecto y presentarlo antes del 15 de septiembre, fecha límite. Dujovne, por su parte brindó un diagnóstico de la situación económica. La principal obsesión que hoy le quita el sueño al Gobierno nacional es estabilizar el dólar, parece que estaría sucediendo, pero como nos dirige Tarantino, mañana no sabemos. Los radicales se mostraron preocupados por la recesión económica teniendo las elecciones enfrente. Porque las elecciones son más importantes que la gente.

En la reunión les prometieron a los radicales que tendrán un lugar en la mesa de negociación con el peronismo. Ahí está la prueba de amor.

Ojo, los correligionarios entraron a la página de la AFIP desde el celular y le emitieron la factura por la lengua karateka de Carrió. Esa misma mañana Peña había dicho que “hay que tener cuidado y no decir cosas por más que sean chistes”. Timming, cero.

Los operadores interlocutores con la jefa de Coalición Cívica niegan que Carrió le esté hechando nafta al fuego de la ruptura: “Está más macrista que nunca”. En el PRO le piden a la aliada que los reclamos sean puertas adentro y no a través de los medios, un reclamo que también podría caberle a la UCR. O podrían trabajar en equipo como prometieron los muchachos del Pro. Pero qué sabemos nosotros que no somos gobierno…

En fin, ¡salud!

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