Al menos 60 personas murieron y 156 resultaron heridas este lunes durante los graves incendios que se han declarado en Grecia, tres de ellos alrededor de Atenas, la capital del país, según el último balance de Protección Civil. El alcalde de Rafina, una de las localidades afectadas, ha sin embargo elevado la cifra de fallecidos a 60 en declaraciones a Skai TV, aunque el balance oficial del Gobierno heleno sigue contabilizando medio centenar de víctimas mortales. Los fuertes vientos con ráfagas de más de 100 kilómetros por hora este martes complican las tareas de extinción.

Todos los fallecidos, entre los que hay adolescentes y niños, han sido hallados en el área comprendida entre el puerto de Rafina, a unos 30 kilómetros de Atenas, y Nea Makri, situada unos 10 kilómetros más al norte. El ministro de Orden Público, Nikos Toskas, ha sugerido que los incendios podrían haber sido provocados. Las autoridades han declarado el estado de emergencia  han pedido ayuda europea para luchar contra las llamas.

Vista del partenón con el humo de los incendios a las afueras de Atenas.

Este martes ha trascendido el hallazgo de los cuerpos de 26 personas carbonizadas en la costa de Argyros en Mati, según ha informado el alcalde de Rafina, Evangelos Bournos, a la agencia estatal ANA-MPA. Según su información, los cuerpos fueron encontrados a solo 15 metros del mar. El presidente de la Cruz Roja griega, Nikos Economopoulos, declaró a Skai que los fallecidos, que fueron encontrados abrazados, perdieron la vida cuando intentaban escapar hacia el mar. Poco antes, las autoridades habían anunciado un balance de 24 muertos y más de 150 heridos. El Ministerio de Sanidad ha informado de que más de 100 personas tienen quemaduras de diverso grado y 11 se encuentran en estado crítico.

Las autoridades han declarado el estado de emergencia después de que las llamas obligaran a evacuar tres pueblos y provocaran el corte de la autopista Olympia, una de las principales vías del país, que conecta la capital con el Peloponeso, en el sur del país. Hace algo más de 10 años, en 2007, una serie de incendios justo arrasó el Peloponeso y la isla de Evia y se cobró la vida de 77 personas.

Nuestra embajada en Grecia ha confirmado que no existen argentinos hospitalizados. Entre las víctimas mortales hay dos turistas polacos, según ha confirmado el ministerio de Exteriores de Polonia. Los fallecidos son una madre y su hijo, que murieron ahogados en Mati cuando la lancha neumática en la que escapaban del fuego volcó.

A través de la televisión pública, Protección Civil ha pedido que los vecinos de las poblaciones amenazadas sigan las instrucciones de los bomberos y evacuen sus hogares.

«La situación es crítica, si no obedecen
hay peligro de que se produzcan víctimas mortales».

En la zona en la que comenzaron los incendios, en la localidad de Kineta, en la región de Ática, las autoridades griegas han desplegado 74 vehículos con más de 150 efectivos de bomberos, apoyados por cinco helicópteros y otros medios aéreos y terrestres. El Gobierno de Chipre ha enviado un operativo de 60 bomberos para colaborar con sus colegas griegos.

Grecia ha pedido ayuda europea para hacer frente a las llamas, según ha explicado una portavoz de los bomberos a los medios. Además, el primer ministro griego, Alexis Tsipras, adelantó este lunes su regreso a Grecia desde Bosnia-Herzegovina para gestionar la situación y expresó su deseo de que, a pesar de las condiciones climáticas, se puedan controlar los incendios.

«No hay palabras para describir nuestros sentimientos en estos tiempos. El país vive una tragedia incalculable. Docenas de vidas humanas se han perdido. Y esto es insoportable para todos. Más para familias que perdieron a sus seres queridos. Pero también para aquellos de nosotros que estamos en puestos de responsabilidad. Para aquellos que entienden que no hay nada más valioso que la vida humana».

Alexis Tsipras, primer ministro griego.

REUTERS/Alkis Konstantinidis

 

 

 

 

Fuente ElPais.com

 

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