Luego de un mes de julio tranquilizador para el tipo de cambio, agosto nos desayunó a muchos con un comunicado del Ministerio de Hacienda, en donde se le solicitaba al Banco Central de la República Argentina (BCRA) que reduzca en un 50% la cantidad de dólares diarios a subastar en el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC).

Desde el 21 de junio de 2018, luego de que ingresaran los primero desembolsos del acuerdo con el FMI, el BCRA inició un mecanismo de licitación de dólares por cuenta del Ministerio de Hacienda cuya regla consistía simplemente en vender, diariamente, un total de 100 millones de dólares a quienes ofrezcan los mejores precios. Esto funciono relativamente bien hasta fines de julio, donde el precio de dólar se estabilizó alrededor de 27.30 (tipo de cambio mayorista).

dolar en agosto 2018

Sin embargo, las reglas de juego cambiaron esta mañana, cuando el Ministerio de Hacienda ordenó reducir la cantidad de dólares a licitar a la mitad. Haciendo honor al gradualismo, el gobierno pidió reducir estos montos de 100 a 75 millones durante 3 días, para luego pasar a subastar solo 50 millones de dólares (comenzando el lunes 6 de agosto).

Para que el lector pueda hacerse una idea, una rueda diaria promedio en el MULC, opera entre 300 y 400 millones de dólares. Es decir, la licitación del gobierno representa por lo menos el 25% de este valor todos los días. La noticia madrugó a todos, cuando en pocos minutos el dólar mayorista se disparó a 27.70, recordándonos ese sabor amargo que nos dejó la turbulencia cambiaria de los últimos meses. La escalada del dólar se hizo presente en el mercado de bonos y, por supuesto, en ROFEX, mercado donde se negocian los clásicos contratos de dólar futuro. Por ejemplo, el dólar de agosto llego a operar a precios de $28,64, esto quiere decir, que el mercado llego a descontar un alza para fines de agosto superior a $1 por dólar.

Luego de la licitación, la cual se realiza siempre a las 13:00 hs, el BCRA intervino en los mercados de futuros de dólar haciendo bajar las expectativas de alza drásticamente. Para los operadores de estos derivados financieros, una caída de 20 centavos en el precio de estos contratos puede representar pérdidas de hasta $200.000 en el día si se tienen posiciones abiertas compradas. Con una intervención de estas características, la entidad monetaria está castigando a quienes dolarizan carteras, y premiando las posiciones en pesos.

Finalmente sobre el final de la jornada, la moneda norteamericana cerró en $27.525 (una suba del 0.42% respecto al día anterior).

No es fácil descifrar que es lo que busca el gobierno con estas decisiones. ¿Está probando al mercado?, ¿Busca desacelerar la salida de dólares provenientes del FMI?, ¿Pretende preparar la cancha para que cuando se terminen las licitaciones, el dólar no se dispare? ¿Crear expectativas bajistas a mano dura? Lo cierto es que tuvieron que intervenir para frenar una pelota que ellos mismos patearon y, si buscan restituir la confianza perdida, tirar más leña al fuego no debería ser el camino.

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