El proyecto de legalización de interrupción voluntaria del embarazo no obtuvo dictamen en la reunión de comisiones llevada a cabo en el Senado de la Nación, como lo explicó Estefanía en este mismo lugar. Esto quiere decir que el próximo 8 de agosto se debatirá en el recinto el mismo proyecto que se aprobó la madrugada del 14 junio en la Cámara de Diputados, sin modificaciones.

¿Cuáles eran las modificaciones que se intentaron introducir? Se propuso una baja de 14 a 12 semanas como límite para la interrupción del embarazo, la inclusión de la objeción de conciencia institucional, la eliminación de penas para médicos que se opongan a la realización de un aborto y la habilitación de la producción pública de misoprostol.

¿Cómo es el camino ahora?                              

Estas modificaciones pretendidas por un puñado de legisladores, los del “con algunos cambios acompañamos”, deberán esperar al tratamiento en particular, si se llega a esa instancia, el miércoles 8 de agosto.

Antes de llegar a esa etapa hay otros obstáculos. Primero tiene que haber quórum. Para eso, en el Senado se necesita la presencia en el recinto de 37 senadores, la mitad más uno de la Cámara. Si no hay quórum, se cae la sesión. CONFIAMOS EN QUE LOS SENADORES SON PERSONAS GRANDES Y QUE ESE ES EL LUGAR DE DEBATE POR EXCELENCIA DE NUESTRO PAÍS.

No termina ahí. Si hay quórum, el proyecto tiene que seguir un camino engorroso. Como no hubo dictamen, el reglamento del Senado exige que para habilitar el tratamiento de un proyecto se necesita el consentimiento de los dos tercios de los presentes. Según se expresó en la reunión de comisiones, esto no sería un obstáculo. “Nosotros tenemos la voluntad de debatirlo”, señaló el senador José Mayans (Bloque Justicialista) –muy bancado por esta redacción-, uno de los opositores a la legalización del aborto.

Recién ahí, la Cámara alta debatirá el proyecto y lo someterá a votación tal cual llegó de Diputados. En el caso de que se apruebe (difícil), podrán introducirse modificaciones en la votación en particular de cada artículo.

Listo, ya está ¿Tenemos Ley? No. Esas modificaciones deberán luego ser aceptadas por la Cámara de Diputados con mayoría de los presentes, si no ocurre recién podría ser tratado nuevamente en el próximo período legislativo, es decir, en 2019. Por el contrario, si el Senado lo rechaza, el proyecto no obtiene la sanción completa y también, nos vemos en 2019.

El punteo que si nos importa

Los misioneros ya definieron sus votos y no llegan a la sesión pensando en ser héroes, cuando eso en realidad trae más desconcierto, de una jornada histórica. Maggie, Mauri y Humberto ya tienen en claro que van a votar.

Mauri Closs, senador por el Frente Renovador de la Concordia, había manifestado desde el día que se aprobó el proyecto en Diputados que tenia oposiciones al mismo, sobre todo en materia económica. Hace unos días brindó una nota a Clarín donde dejó mucho más clara su postura, con un rotundo no al proyecto que viene de la Cámara Baja.

“Ya tengo posición tomada. Voy a votar en contra del dictamen que viene de Diputados”, comenzó la charla el exgobernador de Misiones. Luego, al explicar las razones, argumentó que en un principio era una legislación que se podía mejorar “pero el proyecto tiene problemas serios que no pueden ser corregidos. Por eso mi voto va a ser en contra. Porque el país pasa de un extremo, de tener al aborto como figura penal y en este proyecto no solo se despenaliza, sino que legaliza y se crea un derecho que tiene la madre que casi no tiene límites y como si fuera poco le ponemos una carga económica al Estado que se tiene que hacer cargo de la gratuidad de esto. Entonces pasamos de un régimen punitivo prohibitivo a uno  extremo que legalizamos, damos un derecho subjetivo amplio y con  costos en la cabeza del erario público. Por eso creo que no es una ley oportuna para este tiempo”.

Con respecto a la pregunta sobre la clandestinidad de los mismos, Closs dijo que en Misiones, lo mismo que en la mayoría de las provincias, hay muy pocos registros de muertes por abortos. Aunque no se apruebe este proyecto, se le consultó sobre alguna medida sobre la realidad de miles de mujeres: “más temprano que tarde, desde la óptica del derecho penal, esto va a tener una resolución. Que va a ser una despenalización o una penalización muy sui generis”. Finalmente remarcó su postura respecto al costado económico: “el Estado argentino no puede hacerse cargo de todo. Alguien se tiene que hacer cargo y eso termina en la deuda pública”.

Maggie Solari Quintana, que acompañó en la boleta a Closs en 2017, anticipó en sus redes sociales al momento que el proyecto llegó al Senado que iba a escuchar a todos los disertantes que pasen por el Senado, a los misioneros que ella representa y a cada uno de los sectores y ONG’s que hablen de la temática; y que recién luego de eso iba a manifestar declaraciones a favor o en contra del proyecto. Finalizadas las ponencias en los plenarios de Comisiones, las decenas de reuniones en su despacho con diferentes sectores de la salud y del derecho, y recibidas miles de solicitudes (este miércoles Solari Quintana presentó más de 4 mil firmas “a favor de las dos vidas” proveniente de Misiones) la senadora cumplió su palabra y fiel a su estilo, vía redes sociales, comunicó que va a votar en contra al proyecto que viene de Diputados.

En una publicación en Facebook, este miércoles a la medianoche (luego de la no firma del dictamen) esgrimió argumentos como:

“Todo el sistema político y jurídico de una democracia constitucional se funda en el principio de la igualdad e inviolable dignidad de la persona humana”. Basándose en la norma fundamental es que continuó diciendo “Estaríamos apuñalando a quien nos cuida y protege de dañarnos unos a los otros perdiendo la garantía de la convivencia democrática, federal, civilizada y adulta que hemos elegido y la cual aún así, nos lleva tanto esfuerzo que prime cotidianamente en todas nuestras relaciones”.

El periodista de La Nación Mariano Obarrio, y uno de los expositores en contra del aborto, destacó la postura de la Senadora que “respeta lo que el ordenamiento jurídico consagra en su rango constitucional: “la existencia de la persona desde el momento de la concepción”.


Solari buscó dejar en claro que representa a los misioneros: “Mi posición siempre fue la misma y jamás podría cambiarla porque represento a mi Provincia, a mi gente; que al igual que yo entiende que para hacerlo debo cumplir con lo que nuestra Constitución ordena, tal y como he jurado hacerlo”. Tampoco negó la realidad y apuntó a la política como responsable al decir que “La política no se ha ocupado de atender y proteger a la mujer que atraviesa esa realidad, abandonándola y dejándola librada a su incierto destino. La política está en deuda, porque debió ocuparse de generar políticas públicas efectivas para atenderlas”. Y finalizó el comunicado dejando firme su posición al establecer que “la existencia de la persona es desde el momento de la concepción y la dignidad que nos es dada con la vida misma”.

Por su parte, Humberto Schiavoni, senador electo por la minoría (Cambiemos) en 2017 será el único de los misioneros que irá a favor del dictamen que vino de Diputados. Lo manifestó desde el día uno produciendo una sorpresa, debido a su lugar en el PRO a nivel nacional, que es equiparable a la de Macri a nivel nacional cuando decidió librar el debate.

La sorpresa es porque senadores del núcleo duro del PRO como Pinedo o Bullrich, hasta Michetti si llega a desempatar, están claramente en contra. El “progre” menos pensado de Misiones se encargó de argumentar que “la criminalización del aborto fracasó” y se refugió en datos internacionales que sustenten su opinión:

“Entre 2010 y 2014 se produjeron en todo el mundo 25 millones de abortos peligrosos, casi la mitad de los abortos totales, según un estudio reciente de la Organización Mundial de la Salud (OMS). La mayoría de abortos peligrosos, el 97%, se registró en países de África, Asia y América Latina”.

El senador, uno de los promotores de la ley IVE, va a votar por la legalización del aborto junto a, por ejemplo, Cristina Kirchner y Miguel Ángel Pichetto. Desde su círculo de asesores aseguran que deben seguir insistiendo en conseguir apoyo con los indecisos, pese a que este miércoles se complicó un poco más el panorama para los verdes, sin dejar de contener a los que ya se manifestaron a favor. La estrategia es que vuelva a diputados con las modificaciones o insistir con el original. Hoy no hay mucho más margen.

Misiones es uno de los pocos distritos que trasladó esta discusión, por ejemplo, a algunos concejos deliberantes. Fue la provincia que desde el día uno declaró de interés en su parlamento las marchas “ProVida”. Han juntado más de 4 mil firmas solo para presentar en el Senado y quedan afuera del análisis los cientos de solicitudes que llegaron a los legisladores, vía personal y redes sociales, a favor de las dos vidas. Esos son datos que no podemos ignorar. En fin, viendo el poroteo misionero, parece que el sistema representativo efectivamente funciona…