Hace un par de días, les contábamos la historia de Chris Taylor, un joven canadiense de 21 años con osteosarcoma, un tipo de cáncer de los huesos primarios, que ya se encontraba en estado terminal, y por el que se inició una campaña por redes sociales para que pueda cumplir uno de sus sueños, que era jugar al Super Smash Bros Ultimate, juego que Nintendo anunció para el 7 de diciembre y por el que esperó años, pero que por el avance de su enfermedad no sabría si podría ponerle las manos encima alguna vez.

El viernes 21 de septiembre, dos representantes de Nintendo fueron a su casa con la demo del Super Smash que habían mostrado en el E3, permitiéndole a Chris y sus seres queridos, jugar por algunas horas, logrando de esa forma hacer realidad eso, que tanto anhelaba.

Como el propio protagonista nos contó a través de Twitter, 2 días antes de que fueran a su casa con la demo, él ya sabía pero no podía contar nada ni quedarse con una copia de la demo, porque es un valioso target para gente capaz de hacer cualquier cosa por quedarse con ella para después obtener fortunas con su venta.

Lamentablemente, ayer, 25 de septiembre, su hermano Zach, uno de los que había jugado con él el 21 de septiembre, a través de un post de Reddit nos dio la triste noticia de que Chris había fallecido, agradeciendo a todos el apoyo y la campaña para que pueda concretar su deseo.

Su historia, a pesar de haber sido impactante e inspiradora para la sociedad en general, dejó en particular una marca muy importante en la comunidad de los gamers, que nos emocionamos incluso hasta las lágrimas con su historia, y que hoy sentimos su pérdida como si fuera la de un ser querido. Y seguramente será inevitable el 7 de septiembre, al empezar a jugar al Smash Bros Ultimate, tenerlo presente y sonreír en su honor.