El exministro dejaría su cargo en diciembre. En la Casa Rosada confirmaron su salida inexorable, pero a fin de año, en el marco de una suerte de relanzamiento del elenco nacional. Había quedado debilitado luego de la rebaja de su área y por el tope paritario que no se cumplió. Le ofrecieron ir al Vaticano, pero Jorge está en duda.

El secretario Trabajo, Jorge Triaca, dejará su puesto antes de fin de año. Ya lo avisó en el Gobierno. Su renuncia es un hecho, así al menos tituló Clarín; medio que también habló de  “fuentes oficiales inobjetables”. En Milénico sabemos de eso.

Triaca deja su cargo en buenos términos con el presidente Mauricio Macri. Incluso con el funcionario que pasó a ser su superior en los papeles tras la última reorganización del Gabinete, el flamante titular del flamante Ministerio de Producción y Trabajo, Dante Sica. Triaca suele decir en la intimidad que considera a su gestión un ciclo cumplido, e incluso admite que su alejamiento de la hoy Secretaría le permitirá a Sica tener un rol más relevante en el diálogo con los gremios, sobre todo con los del peronismo que integran la Confederación General del Trabajo (CGT), con los que él tuvo una excelente relación. Su papá, Jorge Triaca, fue ministro de Trabajo en el Gobierno de Carlos Menem. Antes, fue secretario general del sindicato de los plásticos.

Candidatos a reemplazar a Triaca

Entre quienes se mencionan para ese cargo aparece Marcelo Villegas, el ministro de Trabajo de María Eugenia Vidal, “En todo caso, primero tendría que hablarlo con la gobernadora”, explicó.

Otro nombre, que reveló el sitio La Política Online, es el de Tomás Calvo, un abogado ligado a la UOM desde hace 30 años como apoderado legal, pero cuyo CV se destaca por su paso por el Grupo RHUO, como director de Relaciones Institucionales. El Grupo se quedó, en 2013, con la polémica OCA, cuyos conflictos con la AFIP la pusieron al borde del abismo

Otro que se (auto) anotó es el peronista Lucas Fernández Aparicio, quien emigró del área de Transporte a Trabajo pero jamás logró ponerse a las órdenes de Triaca.

Finalmente, la salida “ordenada” podría desembocar en un cargo para algún funcionario de confianza de Triaca. Allí aparece el abogado Horacio Pitrau, parte de la “mesa chica” del secretario.