Rodrigo Eguillor, el tincho de 24 años acusado de abuso por una joven de 22, fue demorado esta tarde en el aeropuerto de Ezeiza por efectivos de la Policía de Seguridad Aeroportuaria cuando daba entrevistas cual rockstar antes de viajar a Madrid para ver la superfinal más desinflada del mundo entre River y Boca.

Eguillor tiró el mejor trending topic en Twitter del 2018 según votación en esta redacción: “Llamen a mi vieja” decía cuando lo detuvieron, hasta le dio el código de desbloqueo de su iPhone a un notero para que llame a su madre, Paula Martínez Castro, fiscal de ejecución penal en Lomas de Zamora.

El caso se disparó cuando una chica denunció haber sido abusada sexualmente por Eguillor en un departamento de San Telmo. Hay videos de la joven tratando de escapar del departamento, pero taparon el caso aludiendo que en realidad intentaba saltar por problemas psiquiátricos.

No conforme con la exposición, Eguillor trató de defenderse a través de un video en Instagram en vivo, donde además de canchero mostró su costado más misógino, sexista, trató de “mogólicas” a las feministas y mostró la hilacha por varios minutos donde sostuvo “No abusé de ella, la salvé de que se tire del balcón. Soy inocente, no estoy arrepentido de nada”. Después, arengado por los medios tradicionales, dio una entrevista televisiva en la sostuvo la misma versión. “Le salvé la vida, soy un héroe”. Apaguen las TVs chiques. Por favor.

Llamen a mi vieja

“Es un viaje planeado, porque yo sabía la que se me venía. Mi idea es irme a Europa e ir a ver a Boca”, le decía a los periodistas que fueron a despedirlo a Ezeiza cuando fue rodeado por miembros de la PSA. Llamen a mi vieja.