El pasado jueves 7 de diciembre, llegó a Nintendo Switch uno de los juegos más esperados por los fans, no solo nintenderos sino gamers en general. Presentado en el E3 de este año, el hype que generó fue tal, que ese mismo día estaba número 1 en las preventas de Amazon (y eso que todavía faltaban 6 meses para su lanzamiento).

Super Smash Bros, una saga que tuvo su origen en Nintendo 64 y luego pasó por GameCube, Wii, Wii U y 3DS, nos permite luchar en distintos escenarios ambientados en diferentes juegos, utilizando como combatientes a los protagonistas de varias historias que los gamers hemos disfrutado en nuestras consolas: desde los clásicos nintenderos como Mario, Link o Pikachu, a los de otras compañías como Ryu y Ken de Street Fighter, Simon y Richter Belmont de Castlevania o Snake de Metal Gear Solid (pasando por otros tantos como Pac Man, Kirby, Samus o el Capitan Falcon).

Para la edición de Switch, que se llama Super Smash Bros Ultimate, hay confirmados hasta la fecha 70 personajes jugables, otros 5 que llegarán en forma de DLC (uno de ellos ya anunciado: Joker de Persona 5), y más de 100 escenarios. Además, hay un modo historia cuyo tráiler nos dejó bastante impactados, y por supuesto, el clásico online.

Todavía no hay números oficiales sobre sus ventas alrededor del mundo, pero en Japón, únicamente en formato físico, vendió 1.200.000 copias en los primeros 3 días. Como diríamos en la zona, una “guasada”.

Ya con todo lo que les contamos, se darán cuenta que el juego hizo que muchos nos pongamos más que ansiosos. Por eso, cuando finalmente pudimos echarle las manos encima, jugar hasta altas horas de la noche con amigos fue la rutina de muchos. Pregúntenle a Jovante Williams, uno de los tantos hypeados que siguió ese plan.

Pensando que estaban haciendo una fiesta a altas horas de la madrugada, los vecinos llamaron a la policía para denunciar que en la casa de Williams pasaba algo raro. Acudiendo a la petición, dos agentes se acercaron a hacer el correspondiente análisis de la situación para acabar con la presunta actividad ilícita, pero al llegar, solo encontraron al dueño de casa y 3 amigos jugando a la Nintendo Switch.

Haciendo lo que su función les exige, les pidieron que bajen la voz. Pero en un inesperado cambio en la trama, al preguntarles a qué jugaban y enterarse que era el tan esperado Super Smash Bros Ultimate, no pudieron con su genio y se quedaron a jugar unas partidas con los muchachos.

Jovante compartió esta historia y un video en su Facebook con el título “Los vecinos llamaron a la policía, así que ahora estamos peleando con ellos… en smash bros”, y fue compartido 4000 veces en esa red social. Los jueguitos, una pasión que nos une.