Un joven trans de 24 años denunció que le robaron y luego lo violaron. Fue en Tucumán antes de ayer por la mañana.

Lucas Mathías Gargiulo tiene 24 años. Había salido el martes a la noche con unos amigos, volvieron a la casa de una amiga a la madrugada y se quedó haciendo tiempo para volver a la suya ya de día. Alrededor de las 9:30 h de la mañana del miércoles tomó un taxi que lo dejó en la avenida Belgrano y Paso de los Andes, a tres cuadras de su casa.

Lucas es transexual, y hace poco más de un año que comenzó con la terapia hormonal y cambió su DNI para ser lo que siempre sintió ser: un hombre. En su perfil de Facebook se presenta como «el chico trans más feliz del mundo». Vive con una tía a una cuadra de donde lo atacaron. Es un activista por los derechos de las personas trans y todos lo días pelea de una manera u otra contra la homofobia y la transfobia.

El horror vivido lo contó en un video que estremece. Lucas relata lo vivido y cómo nadie estuvo para él cuando lo necesitó. Las burlas, la actitud de la policía de su provincia, la de su familia.

El joven asegura que los policías de turno (Comisaría 6ta) le recibieron la denuncia, pero sólo por el robo y las agresiones. «No pusieron nada, pero nada, de la violación. Se los dije, que dejaran constancia, y me cambiaban de tema, no me escuchaban. Me mandaron a un médico forense en la Subjefatura de Policía, en la Chile y San Miguel, pero por las lesiones, no por la agresión sexual.

Lucas recordó que dos minutos antes del ataque él había pasado por la esquina de España y Paso de los Andes, donde vio al menos cinco uniformados en la esquina. «¿Puede ser que ninguno haya escuchado mis gritos? Estaban ahí y no hicieron nada», se enfurece.