«Los argentinos recuerdan el papel que desempeñó el Fondo Momentario Internacional en la última recesión. También recuerdan cómo mejoró su vida con el kirchnerismo». Así comienza el articulo de opinión escrito por el experto en economía y política latinoamericana Mark Weisbrot, en el diario The New York Times, en el que el especialista crítica fuertemente la gestión de Mauricio Macri y lo responsabiliza de la crisis económica .

Weisbrot intenta responder quién es el culpable de la crisis económica que enfrenta nuestro país luego del «resultado inesperado» de las elecciones PASO en las que la fórmula Alberto Fernandez-Cristina Fernández de Kirchner le ganó a la fórmula presidencial del oficialista Mauricio Macri por casi 15,6 puntos.

«La coalición de Fernández atribuye su victoria a las políticas económicas fallidas de Macri, pues lo consideran culpable de la crisis económica, la recesión y la inflación elevada que el país experimenta actualmente. Por su lado, Macri afirma que el miedo a un futuro gobierno kirchnerista fue el culpable de la turbulencia financiera tras las elecciones, así como a los problemas que ha habido en la economía desde que asumió el cargo hace más de tres años y medio», dice Weisbrot y argumenta que esta lógica de culpas es «casi arquetípico» y que se repite en varios países donde el oficialismo se enfrenta a la centroizquierda -en el Reino Unido, España, Francia, Grecia.

Para el autor de la nota, «desde la perspectiva de un economista o un científico social, no está claro el motivo por el cual deberíamos temerle al kirchnerismo» y enumera una serie de políticas e indicadores económicos que demuestran que «los gobiernos de los Kirchner estuvieron entre los más exitosos del hemisferio occidental».

“Los candidatos Fernández —Alberto y Cristina— tendrán que esbozar cómo piensan salir de este desastre. Pueden explicar cómo Argentina se recuperó de una crisis económica mucho más severa, con una tasa de desempleo de más del doble que ahora y en la que millones de personas anteriormente de clase media habían caído en la pobreza. Les pueden asegurar a los prestamistas que no hay por qué incumplir con la deuda pública hoy en día, como se hizo en el pasado, puesto que entonces era completamente imposible pagar. No obstante, al igual que en 2003, la economía no puede recuperarse bajo las condiciones acordadas con el FMI, así que tendrán que renegociarse”, recomienda.