El 14 de noviembre se conmemora el Día Mundial de la Diabetes con el objetivo de concientizar a la sociedad acerca de esta enfermedad que cada vez afecta a más personas. Fue instaurado por la Federación Internacional de Diabetes y la Organización Mundial de la Salud en 1991.
En el marco de esta fecha, la Federación Argentina de Diabetes (FAD) publicó en su sitio web un documento para promover la difusión de la enfermedad, remarcando la importancia de la prevención con una vida y alimentación saludable, y de la detección temprana y cuidados necesarios.
La diabetes concierne a cada familia
Más de 425 millones de personas viven actualmente con diabetes . La mayoría de estos casos son diabetes tipo 2, que en gran parte se puede prevenir mediante la actividad física regular, una dieta sana y equilibrada y la promoción de entornos de vida saludables. Las familias tienen un papel clave que desempeñar al abordar los factores de riesgo modificables para la diabetes tipo 2 y deben contar con educación, recursos y entornos para vivir un estilo de vida saludable.
1 de cada 2 personas que actualmente viven con diabetes no están diagnosticadas . La mayoría de los casos son diabetes tipo 2. El diagnóstico y el tratamiento temprano son clave para prevenir las complicaciones de la diabetes y lograr resultados saludables. Todas las familias se ven potencialmente afectadas por la diabetes y, por lo tanto, el conocimiento de los signos, síntomas y factores de riesgo para todos los tipos de diabetes es vital para detectarlo temprano.
La diabetes puede ser costosa para el individuo y la familia. En muchos países, el costo de la inyección de insulina y el monitoreo diario es tan elevado que solo es alcanzable por un porcentaje mínimo de la población que lo padece.
Menos de 1 de cada 4 miembros de la familia tienen acceso a programas de educación sobre la diabetes . Se ha demostrado que el apoyo familiar en el cuidado de la diabetes tiene un efecto sustancial en la mejora de los resultados de salud.
En la Argentina, la diabetes afecta a más de 3.000.000 de personas. Aproximadamente la mitad de quienes la padecen, desconocen su condición.
¿Cuáles son sus causas?
La glucosa, que es un azúcar que proviene de la digestión de los alimentos que comemos, circula por la sangre y es utilizada por el organismo como fuente de energía. La causa de la diabetes es una alteración en la producción o el funcionamiento de la insulina, hormona fabricada por el páncreas, que funciona como una llave facilitando el pasaje de la glucosa desde la sangre a los órganos y tejidos.
Existen varios tipos de diabetes
En la diabetes tipo 1 no hay producción de insulina por lo tanto el organismo no cuenta con la llave que permita abrir la puerta de entrada de los azúcares a los tejidos. Comienza generalmente antes de los 30 años y su tratamiento requiere seguir un plan de alimentación adecuado y la aplicación de inyecciones de insulina.
La diabetes tipo 2 es la forma más común. Si bien suele comenzar después de los 40 años, la enfermedad se observa en forma cada vez más frecuente en jóvenes y adolescentes. Suele ser consecuencia del sobrepeso, la obesidad y el sedentarismo. Si bien existe producción de insulina la misma actúa de forma inadecuada, la llave no encaja en la cerradura de modo que el pasaje de la glucosa a los tejidos, se ve dificultado. En consecuencia, a través de cualquiera de los dos mecanismos, la glucosa se acumula en la sangre y los órganos se quedan sin combustible para su funcionamiento.
El aumento del azúcar en sangre por encima de valores normales se denomina hiperglucemia. La hiperglucemia sostenida y sin tratamiento puede dar lugar a complicaciones en diferentes órganos, como los ojos, riñones, corazón, arterias y pies, entre otras.
¿Cómo se detecta la Diabetes?
El diagnóstico se realiza mediante la determinación de glucemia en ayunas en sangre venosa. La punción en la yema del dedo es útil para la supervisión del tratamiento en las personas que reciben insulina, pero no se recomienda como método diagnóstico.
¿Cómo se presenta la enfermedad?
Por varios años puede estar presente de manera silenciosa, lo que significa que a veces no presenta síntomas. Hay que estar alerta en el caso de:
•Tendencia a infecciones en la piel
•Aumento de la sed
•Pérdida de peso.
•Aumento del apetito
•Aumento de la producción de orina
•Sequedad de boca.
Existen algunas situaciones que aumentan el riesgo a desarrollar la enfermedad:
•Tener más de 45 años
•Padres o hermanos con diabetes
•Obesidad o sobrepeso
•Hipertensión arterial
•Enfermedad cardiovascular
•Colesterol elevado
•Diabetes durante el embarazo
•Mujeres con hijos nacidos con peso mayor a 4,5Kg.
Si tiene alguno de estos síntomas o características, acérquese al centro de salud más cercano para realizar un control.
¿Cómo se puede prevenir?
- Aumentar el consumo de frutas y hortalizas
- Evitar los alimentos con alto contenido en sodio (fiambres, embutidos, aderezos, productos de copetín, quesos, etc.)
- Cocinar sin agregar sal. Reemplazarla por perejil, albahaca, tomillo, romero y otros condimentos.
- Realizar 6 comidas diarias: 4 principales y 2 colaciones
- Consumir carnes rojas o blancas (pollo o pescado) no más de 5 veces por semana.
- Cuidar el cuerpo y evitar el sobrepeso.
- Sumar al menos 30 MINUTOS diarios de actividad física de manera continua o acumulada: usar escaleras, caminar, bailar, etc.
- Y muy importante, no fumar. Incluso pocos cigarrillos por día son muy dañinos para las arterias, en especial para las personas con diabetes.
El tratamiento se basa en cuatro pilares
1- Plan de alimentación saludable
2- Actividad física
3- Tratamiento farmacológico: medicación vía oral o inyecciones de insulina, y otros dependiendo de los factores de riesgo asociados.
4- Educación diabetológica: Incorporar conocimientos acerca de la enfermedad y las estrategias para los cuidados cotidianos es un componente esencial del tratamiento de la diabetes y otras enfermedades crónicas.
