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Recapaciclá surgió en el marco de un proyecto final para la cátedra “Taller de diseño 4” de la carrera Diseño Industrial en la Facultad de Arte y Diseño UNaM, Oberá, Misiones. La consigna consistía en pensar Oberá en los próximos años, como sería la Oberá que los futuros diseñadores industriales imaginan y qué pequeños cambios pueden realizar para hacer frente a los problemas que nos trajo la modernidad para los cuales ya no existen soluciones modernas.

Decidieron tomar el camino del reciclaje y la concientización para promover la economía circular basada en “lo que no me sirve a mi, le sirve a otro y principalmente al medio ambiente”.

Iniciaron este proyecto con una campaña de recolección de plásticos y una pequeña concientización para hacer saber a las personas lo que causa el plástico en el medio ambiente y cómo pueden hacer para darle otra vida, generando así una producción conciente y regional. Aprovecharon “la gran solidaridad de nuestra sociedad para colaborar con jóvenes emprendedores y está resultando muy favorable la recolección, desde tapitas de gaseosas hasta carcasas de computadoras, televisores y paragolpes de autos. Desde lo mas pequeño a lo mas grande, todos, desde cualquier esquina de la ciudad y alrededores pueden hacer este gran gesto sustentable posible”, sostienen desde el equipo de estudiantes.

Partiendo del problema moderno de la sobreproducción y desecho de plásticos que demoran miles de años en degradarse pasaron al segundo problema, y es ¿qué hacer con el plástico? Analizaron el día a día en la facultad para responder a preguntas cómo: ¿que hacemos?, ¿como hacemos lo que hacemos?, ¿que necesidades tenemos? y así surgió la palabra RECREACIÓN. “Los estudiantes necesitamos dispersarnos, relajarnos, descansar entre cursadas, por lo que proponemos un mobiliario modular para exterior destinado a la recreación y descanso, para estar en contacto con la naturaleza, sentir el pasto y a la vez descansar un poco”.

Debido a que son experiencias recientes y un proceso de prueba y error decidieron empezar instalando los prototipos en su propia casa de estudios para testear como se comporta el material al aire libre, expuesto al sol, a la lluvia y a los usuarios. El proceso de diseño de este mobiliario comenzó con la búsqueda de la forma, y en simultaneo la campaña de concientizacion y recolección, luego viene la instancia de clasificación de los plásticos, ya que como no muchos saben existen 7 categorías generales de plásticos, no todos se pueden mezclar o reciclar y todos tienen temperaturas de fusión diferentes, por lo que tienen que separar por tipo de plástico, los limpian y separan de cualquier material que no pueda reciclarse como etiquetas y gomas, luego pasan a la instancia de molienda o triturado; primeramente manual en trozos medianos para depositarlos en la trituradora, la misma los muele en pedazos pequeños. Los pedazos finales tienen que ser limpiados con jabón para eliminar cualquier suciedad y facilitar su fusión posterior. Las escamas de plástico son sometidas luego a un proceso que se llama rotomoldeo, donde el plástico es introducido en matrices de metal dentro de una maquina que genera calor para poder derretir el plástico y luego mediante giros hacia todos los sentidos hace que este se vaya fundiendo y pegando a las caras de la matriz.

Actualmente el equipo se encuentra en la instancia de triturado y molienda para pasar luego a la fabricación de las matrices. Las pequeñas acciones hacen la diferencia, y estos jóvenes decidieron empezar hoy. “Si no reciclas, reusá. Si no reusas, reducí. Pero siempre podes hacer algo”, expresa Leticia Minuzzo.

¿Qué beneficios trae al medio ambiente el reciclaje?

El plástico desechado que va a ríos, lagunas y océanos, mata alrededor de 1 millón de animales por año. Una botella de plástico puede tardar hasta 1000 años de biodegradarse.

Reciclar 15 tapitas de plástico ahorra la cantidad de energía necesaria para hacer funcionar una bombilla de 60 watts por 3 horas, y además se necesita apenas la mitad de energía que se necesita para incinerarla.

El equipo no recolecta botellas de agua/gaseosas debido al tipo de plástico que se utiliza para realizarlas (PET). Pero sí necesitan polietileno, polipropileno, ABS y PVC que podés encontrarlos en las tapitas de las botellas, los pedazos de caños plásticos, envases plásticos, envases de yogurt, carcasas, botellas de yogurt y baldes de helados.

 

El proyecto no solamente visibiliza la problemática del plástico a nivel global y sobre todo en Misiones, también pone en valor el diseño como herramienta para la resolución de problemas de diversa índole. “Es importante que la comunidad aporte a la recolección de los mismos y nos ayude a llevarlo a cabo ya que necesitamos terminarlo para poder realizar nuestros proyectos de tesis el siguiente año, al mismo tiempo que promueve al reciclaje y colabora con el medioambiente”, expresa Sofía Galeano, miembro del equipo.

Los futuros diseñadores industriales tienen dos puntos de recolección en la Facultad pero también pueden acercarse a retirar el material que separemos para ellos. Lo importante es que el plástico esté limpio.

Por cualquier duda o para colaborar, escribí a su cuenta en Instagram.

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