Estados Unidos mató el viernes al general Qasem Soleimani, el más importante de Irán y arquitecto de las guerras de Teherán en Oriente Medio en un ataque aéreo en Bagdad, un operativo que amenaza con incrementar drásticamente las tensiones en la región.
El ataque contra el general Qassem Soleimani, jefe de la Fuerza Quds de Irán, en el aeropuerto internacional de la capital de Irak podría generar una fuerte represalia iraní contra intereses estadounidenses en la región y crecer drásticamente hasta convertirse en un conflicto mucho más amplio entre Washington y Teherán, lo que pondría en peligro a las tropas estadounidenses en Irak, Siria y otros países.
Soleimani “estaba desarrollando activamente planes para atacar a diplomáticos y militares estadounidenses en Irak y en toda la región, señaló el Departamento de Defensa. Acusó también al general iraní de aprobar los ataques a la embajada de Estados Unidos en Bagdad el martes.
“A través de esta jugada riesgosa, Trump ha arrastrado a Estados Unidos a la situación más peligrosa en la región”, escribió Hessameddin Ashena, asesor del presidente iraní Hassan Rohani, en la red social Telegram. “Quienquiera que haya cruzado la línea roja debería estar listo para enfrentar sus consecuencias”.
En el operativo pereció también Abu Mahdi al Muhandis, subcomandante de las Fuerzas de Movilización Popular, un grupo paramilitar apoyado por Irán, indicaron funcionarios iraquíes. La unidad de prensa de las FMP dijo que ambos murieron en un ataque aéreo estadounidense dirigido contra el vehículo en el que se dirigían al aeropuerto.
Trump, que se encuentra de vacaciones en su centro turístico en Palm Beach, Florida, tuiteó la imagen de una bandera de Estados Unidos.
— Donald J. Trump (@realDonaldTrump) January 3, 2020
Estas muertes suponen un hecho crítico para el Oriente Medio y representan un cambio drástico en la política de Washington hacia Irán después de meses de tensiones.
