Ayer se llegó a un acuerdo entre los gremios docentes y el gobierno provincial para otorgar un aumento del 20% a los docentes de Misiones. Esta mañana fue el propio gobernador quien anunció que ese aumento será replicado para todos los trabajadores del Estado provincial.

Si analizamos el número y lo contrastamos con el 258,9% de inflación que acumuló la era Macri, ese 20% parece irrisorio, es cierto. Hay un proceso de reconstrucción del poder adquisitivo que evidentemente será largo y tenso ya que la gente llegó a un límite de tolerancia para con la política y ya no le importan los responsables, exige respuestas.

Misiones es una de las 4 provincias que no tomaron deuda para gastos corrientes durante la gestión nacional anterior y este aumento del 20% le demanda a la caja provincial una erogación de 500 millones de pesos mensuales -que podrían ser más- ya que se revisará en Junio y la intención de Adolfo Safrán es que este año los salarios le ganen a la inflación que se estima rondará los 36 puntos.

Las demás provincias aún no lograron sentar a las partes a debatir, por lo que estos dos acuerdos (docentes y trabajadores estatales) en menos de 24 horas son buenas señales hacia adentro de la provincia y hacia afuera, donde Misiones busca posicionarse como preferida para el arribo de inversiones extranjeras.

Todo indica que el gobierno provincial confía en una reactivación de la economía nacional que beneficie a Misiones directamente, mientras sigue gestionando la instalación de empresas en nuestra provincia para generar empleo en el sector privado que reactive la rueda económica en los barrios y pequeños comercios.

El aumento de sueldos se podrá ver reflejado en los recibos de febrero y marzo con un 13% y 7% respectivamente, además de la actualización de adicional por compra de útiles y asignaciones familiares. Es poca plata, es cierto, pero es plata en el bolsillo y en la calle.