La pandemia arrasó con todo. El mercado de las industrias culturales y todos sus sectores sintieron el cimbronazo. Mientras inventamos quehaceres para restar horas del día en nuestras casas, las preguntas y la incertidumbre poco a poco empiezan a ganar terreno para quienes viven de la creatividad, la generación y producción de contenidos de entretenimientos. ¿Hacia dónde vamos?

No sabemos si es para bien o para mal, pero de a poco se van trasformando nuestros hábitos de consumir entretenimientos. Para la mala suerte de los que nos gusta vivir las experiencias en vivo, como lo son conciertos, las obras de teatro o ir al cine, la pandemia le puso un freno a todo evento de masividad y así en unos pocos meses las plataformas de streaming lograron el golpe de suerte que están necesitando para posicionarse como la primer y única alternativa que tenemos a la hora de elegir con que entretenernos. Con Netflix a la cabeza, los sitios on-demand coparon la parada y se prepararon para descargar todos sus artilugios para seguir engrapándonos contra el sillón.

Si de contenido audiovisual hablamos, el audiovisual fue el primero que bajo los brazos. Los estrenos más esperados que venían con el año se empezaron a reprogramar. Todo rodaje quedó parado y sin fecha tentativa. Hoy por hoy, el gran ejemplo de la industria cinematográfica es Disney, que ya tomó la decisión de tirar toda la carne al asador recién para el año que viene. Por un largo tiempo las historias de superhéroes y las películas pochocleras made in USA tendrán que esperar. Detrás de este gigante vienen nuestras producciones nacionales que encontraron un oxígeno en la plataforma Cine.ar de acceso gratuito, que ofrece una lista gigante de producciones nacionales más estrenos por un precio de $ 30 (dos caramelos).

La primera pista que de cómo se proyectaba el año, fue el pasado 15 de abril, horas después del mediodía, cuando se publicó el comunicado de la productora organizadora de “Gracias Totales” – Soda Stereo, el espectáculo con el que Charly Alberti y Zeta Bosio le rinden homenaje a la banda que compartieron con Gustavo Cerati, en el cual daban a conocer las nuevas fechas para el concierto, estas son el 6 y 7 de marzo de 2021, en el Campo de Polo. Este dato es de vital importancia, ya que más o menos nos da una idea de que los festivales al aire libre este año tendrán que esperar.

Corrieron los primeros días del encierro y así empezaron a activarse los “Lives” de los artistas mainstring, que mientras nos regalaban conciertos gratuitos nos invitaban a acoplarnos a la consigna del gobierno “Quédate en casa”. Como era de esperarse las empresas no tardaron en captar la “señal” del negocio y empezaron a poner su logo en los artistas o proyectos que más “Me gusta” o seguidores tienen. Por aquellos tiempos esta familiaridad con el formato no costó mucha adaptación, ya que el aislamiento nos empuja a pasar horas y horas a estar conectados al randon de nuestras redes sociales. Pero gracias a que a veces la “Tendencias” todo lo destruye o por lo menos le saca lo original, de un día para el otro el bombardeo de conciertos se convirtió en moneda corriente y así la novedad dejo de importarnos, tanto que a veces molesta entrar al instagram y ver tantos vivos esperando ser vistos.

Aquí aparece el primer interrogante el cual inquieta a más de uno ¿Cuánto tiempo más nos seducirá ver conciertos a través de este formato? y el segundo y más importante, entendiendo a cómo avanza el levantamiento de las actividades la apertura de los teatros y los bares y cualquier lugar donde se produzca encuentro de masas serán los últimos eslabones de la cadena que tendrán vía libre para funcionar ¿Cómo se reinventarán los músicos y las bandas que no están dentro del mainstream?. Aquí intervienen varios factores de producción que se tendrán que evaluar o mejor dicho poner en práctica: la propuesta del artista, la ley primera del capitalismo: Oferta – Demanda, aquí también entra en juego la cantidad de seguidores, la forma en la cual se comunica el evento, la publicidad paga, que siempre es más rentable que las vistas orgánicas, esta es una de las nueva regla de la Big data que todo lo controla; y por supuesto equilibrar todo este costo de inversión en el precio de una entrada. Uno de los casos más conocidos en los últimos meses fue el del cantante de los Continuados, Matías Sotelo que agotó capacidad de conectados cobrando una entrada $200 pesos vía Mercado que habilitaba a el link y contraseña que te daba el ingreso de verlo tocar en su casa. Este mecanismo le fue rentable ya que logró realizar hasta tres recitales dentro de una semana. Pero como ya lo sabrán no todas las propuestas artísticas correrán con la misma suerte.

Las artes escénicas y sobre todo el mundo del teatro independiente y de revista también tendrán que llamarse al pensamiento y replantearse como resurgir las obras, las puestas, las giras y las propuestas dentro de este nuevo escenario.

Por otro lado, los medios de comunicación fueron uno de los primeros que tuvieron que adaptarse a los nuevos tiempos de pandemia. Pusieron a trabajar a toda esa nueva camada fusionada entre periodistas – influencer con la ayuda de las figuras más poperas de las empresas de comunicación para armar casi el único formato permitido a través de las plataformas de redes sociales: entrevistas de una hora de duración. Uno de los ejemplos con más vistas es el del experimentado periodista de espectáculo Bebe Contepomi y su ciclo «Bebe en Casa».

Ya no importan las puestas en escena, las escenografías, las luces, los micrófonos, hoy la tranquilidad y la intimidad de los hogares de las figuras públicas se trasformaron en estudios y así abrieron una nueva posibilidad de formato. Habrá que estar atento a esto, porque no todo cambio trae cosas buenas, y sobre todo esto es lo que trae la tecnología nuevos y fáciles accesos pero también así trae con ello reducción de mano de obra de trabajadores como camarógrafos, técnicos etc., pero eso ya es tema de otra discusión… Por el momento, no se escucha más en cinco salimos al aire, ahora todo empieza con un Hola! ¿Cómo están? ¿Me Se escucha? Y saludito a los que se van conectando.

Por suerte existen los Podcast. Un formato que siempre fue vapuleado por el imperio de la imagen y el video. Omitido por cierta parte de esta generación millennials y de por parte de la generación anterior a esta, que consideran que la radio como medio de entretenimiento murió, pero a su vez muchos de estos hace unos años empezaron a consumir vinilos, siendo uno de los formatos vintage más difíciles y menos prácticos de escuchar y trasportar, sin hablar de lo que cuesta comprarse una reedición de cualquier disco.

Entre esta paradoja de lo analógico y lo digital, el Podcast se empezó a consumir como un descanso entre tanta abundancia de historias y Lives, los usuarios fueron virando en busca de ese descanso ocular para volver a encontrarse con el sonido de la voz.

Otros de los cambios que se van acentuando con el aislamiento social, preventivo y obligatorio, son los formatos de Festivales y Fiestas. Por ejemplo, la popular “Fiesta Bresh” y el reciente anuncio del retorno después de casi una década de ausencia del “Quilmes Rock” son los estandartes de lo que se viene.

El primero se trata de una exitosa fiesta que conecta a miles de jóvenes cada sábado, en la cual se invitan a famosos e influencers a través de Instagram Live. El pasado fin de semana cosechó nada más y nada menos que 80 mil conectados. ¿Cómo se disfrutan estas fiestas?, los usuarios reacondicionan algún lugar de la casa con luces de colores, amplifican el sonido y se preparan tragos, mientras bailaban con gafas, sombreros o cualquier adorno de alguna fiesta pasada frente a los monitores de sus computadoras. Todo eso se replica a través de las historias de instagram. Ellas mismas son las que te llevan a prenderte en esta movida.

A esta experiencia se empezaron a colar los Djs de diferentes experiencias sonoras que de tanto en tanto nos regalan set. Aquí es donde también se empiezan a abrir otros interrogantes, cuando todo termine ¿Seguiremos eligiendo bailar delante de una pantalla?, ¿Será una nueva alternativa en un futuro pagar una entrada para bailar con un Dj que este trasmitiendo su set a través de una pantalla gigantesca de Led?, ¿Será lo misma sensación? Quizás para quienes se encargan de este tipo de eventos será una posibilidad a abarajar, ya que si nos ponemos a pensar abrirá el juego de tener en cualquier parte del mundo a reconocidos Djs a través de una pantalla solamente pagando un cachet y no toda una logística de producción, que hoy esto se ve como un riesgo económico difícil de costear. Por el momento esto es solamente una pregunta, mientras disfrutamos de estas nuevas experiencias.

Otro que tendrá su gran prueba de fuego será la vuelta del “Quilmes Rock” en formato virtual. A siete años de su última edición, el encuentro vuelve por streaming y con intenciones solidarias. Estarán Ciro y Los Persas, Attaque 77, Gustavo Santaolalla, Celeste Carballo, Dante Spinetta y Estelares. La cita será este fin de semana. Si bien festivales como el “Cosquin Rock” o él “Vive Latino” ya nos regalaban la trasmisión en vivo y en directo, para quienes no podían viajar o abonar una entrada, esta vez la marca decidió volver a manera de conejillo de india. Habrá que prestar atención a lo que sucede este sábado y domingo.

La vuelta de tuerca a las nuevas formas de consumir entretenimiento parece ineludible. Esto no solo hace replantearse las acciones dentro de un futuro incierto, sino que también invita a los productores y artistas a encontrar nuevos caminos. ¿Cuáles serán las nuevas reglas a la hora de llevar a cabo una nueva producción?, Ya no solo se tendrá que pensar en el producto, también estarán presentes otras cuestiones como los nuevos cuidados sanitarios, se pensará varias veces antes de querer volver a plantar un espectáculo sobre del escenario.

Ante todo este nuevo panorama afloran estas y un sinfín de otras preguntas, y eso que todavía no colocamos dentro de la mochila al factor más importante de todos: “La situación económica”. Ni hace falta explayarse en este punto ya que sabemos que se encuentra en punto muerto.

Entonces, intentando pensar hacia el futuro, ¿Cómo harán los artistas, los programadores y los productores para arriesgarse a invertir en entretenimiento entre tantas necesidades básicas que habrá que cubrir antes de darnos el gusto de pagar una entrada? Está y muchas preguntas más están sobre la mesa desde que esto comenzó, antes de que nos gane la desilusión y la desesperanza habrá que desentramar y revisar todo lo hecho anteriormente, darle espacio al pensamiento y nuestra capacidad creativa de reinvención para así divisar esas nuevas alternativas. Por lo pronto este ejercicio nos mantendrá ocupados en este tiempo donde lo que menos abundan son las respuestas.