Por Federico Kn√ľppelholz


Cuando est√°bamos cerrando el 2019, si alguna organizaci√≥n misionera hubiese puesto como objetivo de planificaci√≥n 2020 ‚ÄúDesarrollar pol√≠ticas de teletrabajo‚ÄĚ, merec√≠a hoy estar en el top 5 de la revista Forbes.

Es que el impacto del Coronovavirus en nuestras vidas (y por ende en el mundo de las organizaciones) fue tan grande e imprevisto, que absolutamente nadie estaba preparado.

El mundo del trabajo se transform√≥ por completo, y con eso nuestras vidas. En el caso de las organizaciones misioneras, algunas ven√≠an aplicando pol√≠ticas de ‚Äúhome office‚ÄĚ de forma incipiente, tambi√©n plataformas de venta online, APP, pago online y otras. Pero ese proceso inicial se profundiz√≥. Y lo que era una idea para los pr√≥ximos a√Īos, se transform√≥ en el YA.

A la vez que corríamos al supermercado a abastecernos, organizábamos la vida con los hijos e hijas sin ir a la escuela, comenzamos a organizar nuestros equipos de trabajo de una forma nueva.

¬ŅDe qu√© hablamos cuando decimos teletrabajo?

En un Tweet: ‚ÄúTrabajo que una persona realiza para una organizaci√≥n (privada, p√ļblica, del tercer sector) por medio de las telecomunicaciones‚ÄĚ.

¬ŅEsto que vivimos hoy es teletrabajo?

Sólo en parte. En verdad se trata más de la necesidad de trabajar desde casa, debido a la crisis sanitaria y económica.

Pero lo que si vivimos es el impulso a un momento nuevo de las organizaciones, donde la agilidad toma un rol protagónico. Este nuevo momento nos tiene a los tumbos, haciendo lo que podemos. Pero de forma gradual, planificada o radical, cada organización encontrará la forma de transformarse.

Llegaron para quedarse modalidades de trabajo que tiene beneficios personales, colectivos, sociales, medioambientales, y la lista sigue.

¬ŅCu√°les son los principales cambios que ya est√°n sucediendo?

  • Trabajar por objetivos vs. trabajar por horarios: el cumplimiento de metas es m√°s central que antes.
  • Consecuencia de lo anterior: Saber poner objetivos. Un enorme desaf√≠o, que los empleados tengan objetivos claros, medibles y que tengan un tiempo para cumplirse.
  • Fortalecer los equipos: tareas que antes las hac√≠a una sola persona, ahora necesitamos que la hagan varias personas por partes y coordin√°ndose entre s√≠. Trabajar en c√©lulas y por proyectos gana terreno sobre trabajar por √°reas permanente.
  • Herramientas: se vuelve prioritario aplicar una organizaci√≥n de las tareas y responsabilidades utilizando la tecnolog√≠a. No siempre desarrollando grandes plataformas, sino aplicando herramientas que ya existen, algunas gratuitas y otras muy econ√≥micas.
  • Animarse a re-pensar el organigrama: algunos puestos pueden aplicar el teletrabajo, otros no. Sincerar esta situaci√≥n y que eso no genere conflictos internos es clave para lo que se viene.
  • Cualidades personales: toman un protagonismo relevante las actitudes de las personas, caracter√≠sticas vinculadas a la creatividad, la innovaci√≥n, que quiz√°s no conoc√≠amos del todo en los integrantes de la organizaci√≥n. ¬°Y esto es una gran oportunidad!
  • Liderazgos: el rol de los jefes necesita transformarse, encontrando el equilibrio entre exigencia, motivaci√≥n y acompa√Īamiento en esta nueva forma de trabajar.
  • ¬°Confianza!: un valor trascendental. Para trabajar en equipo, para delegar y responder las demandas. Controlar y ver a una persona en su lugar de trabajo es cada vez m√°s dif√≠cil. Y para eso, necesitamos confiar.

Hay empresas que ya estaban invirtiendo (tiempo y recursos) en su transformaci√≥n cultural, y seguro va a ser para ellas m√°s f√°cil transitar este camino. Lejos de subirme a ser un gur√ļ de las ‚Äúnuevas tendencias de las organizaciones‚ÄĚ, refuerzo la hip√≥tesis inicial: esta nueva realidad lleg√≥ para quedarse aunque todav√≠a no podamos medir el impacto real. De hecho quedan muchas cosas por avanzar y que son de vital importancia: leyes laborales que regulen el teletrabajo, negociaciones colectivas que contemplen y protejan a quienes trabajar desde sus casas, definir m√°s claramente las obligaciones del empleador y trabajador, y muchas otras variables que exceden ahora a esta columna.

La sociedad Misionera y por ende las empresas, tienen una caracter√≠stica importante: la juventud. Son muchas las empresas familiares donde las nuevas generaciones vienen pidiendo pista. Lo mismo sucede en el sector p√ļblico. Esta crisis de salud y econ√≥mica traer√° como principal resultado un nuevo rol de las personas en las organizaciones, en sus liderazgos y en la forma que se vinculan con sus clientes. Entonces, la transformaci√≥n cultural lleg√≥ para quedarse.

Federico Kn√ľppelholz. Lic. en Relaciones del Trabajo.
Maestrando en Gesti√≥n P√ļblica y
Director de Elemento, Consultora en Comunicación y Recursos Humanos.

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