La Defensoría del Pueblo de Perú advirtió que “es inminente la imposibilidad de atención” en los hospitales de Lima y en los de la localidad vecina El Callao porque se encuentran bajo una “inmensa presión” por la cantidad de enfermos de coronavirus y la escasez de recursos.

En los centros de salud “faltan equipos de bioseguridad para el personal, camas UCI (de cuidados intensivos), ventiladores mecánicos, oxígeno, pruebas de descarte” y otros insumos, afirmó el organismo en un comunicado.

Informó que algunos de los casos más críticos se presentan en el hospital Loayza, el principal entre los estatales de la capital peruana, donde unos 60 pacientes duermen en sillas de ruedas y comparten el oxígeno en turnos de 12 horas cada uno, según la agencia de noticias EFE.

Asimismo, en el hospital Cayetano Heredia se registró “pérdida de cadáveres de personas fallecidas por Covid-19”, dijo la nota.

Por otra parte, denunció que en hospitales de Lima y El Callao existen “largas listas” de personas a la espera de visitas de los “equipos de atención rápida” y “ni siquiera priorizan la atención cuando la persona que demanda el servicio señala que ha perdido a un familiar por Covid-19, siendo éste un factor de alto riesgo de contagio”.

Mientras tanto, en Perú, uno de los países más afectados por la pandemia de coronavirus en América Latina con más de 3.000 muertos, el 80% de los casos confirmados hasta el lunes pasado son asintomáticos, según un informe oficial publicado hoy.

El Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades del Ministerio de Salud informó que de los casi 99.500 infectados confirmados hasta hace dos días, el 80% fueron pacientes asintomáticos, lo que significa menos internaciones, pero también más posibilidades de contagio en las calles.

Al mismo tiempo, el Ministerio de Salud informó que los casos de coronavirus ya superaron los 104.000, según el diario local El Comercio.

Perú no es solo uno de los países latinoamericanos con más infectados, sino uno de los que más casos tuvo entre los trabajadores que están en la primera línea de la lucha contra la pandemia.