Los habitantes de las zonas territoriales incluidas en la fase 1 de desescalada del coronavirus podrán organizar reuniones con un máximo de 10 asistentes (más si todas son convivientes) y también tendrán libertad para moverse dentro de las provincias, islas o áreas básicas de salud incluidas en la orden publicada en Boletín Oficial del Estado (BOE).

Esta posibilidad, según han aclarado fuentes de La Moncloa, incluye la de trasladarse a las segundas residencias. El texto legal no las menciona y solo habla de la posibilidad de volver a la residencia principal, pero “el asunto ha sido evaluado nuevamente esta mañana y el Ministerio de Sanidad confirma la interpretación de que sí es posible trasladarse a segundas residencias dentro de la misma provincia o zonas que pasen el lunes a la fase 1, al igual que está permitido el desplazamiento a hoteles y alojamientos turísticos”.

Esta libertad incluye que es factible hacer “turismo activo” así como actividades y excursiones en la naturaleza. La orden también permite la reapertura, con restricciones, de “instalaciones deportivas al aire libre”, museos, bibliotecas, mercadillos al aire libre, comercios de menos de 400 metros de superficie y restaurantes con terraza.

Los 47 artículos de la nueva norma dibujan cómo será durante los próximos días la vida del algo más de la mitad de la población española que vive en las zonas incluidas en la fase 1, de la que han quedado fuera las dos mayores ciudades españolas, Madrid y Barcelona.

La orden da a las comunidades un margen para que modifiquen la hora de inicio de las franjas reservadas para niños y mayores. No podrán ampliarlas, pero si adelantar o retrasarlas hasta un máximo de dos horas. Varias comunidades, especialmente las del sur peninsular, habían solicitado esta medida para evitar las horas de más calor.

El Gobierno permite la vuelta a la actividad de todos los comercios minoristas y establecimientos de servicios “cuya actividad se hubiera suspendido tras la declaración del estado de alarma” siempre que su superficie sea menor de 400 metros cuadrados. Los negocios deberán limitar su aforo al 30% y establecer un horario exclusivo para personas mayores de 65 años y, para evitar aglomeraciones, tendrán prohibido las acciones promocionales que puedan atraer a un gran número de clientes.

Igualmente, podrán reabrir los concesionarios de automóviles, las estaciones de inspección técnica de vehículos y los centros de jardinería y viveros de plantas sea cual fuere su superficie útil de exposición y venta, siempre que implanten “un sistema de cita previa”. Todos los establecimientos que abran al público deberán proceder “al menos dos veces al día, una limpieza y desinfección de las instalaciones con especial atención a las superficies de contacto más frecuentes”.

Los bares y restaurantes con terraza podrán volver a la actividad (hasta ahora solo podían hacerlo en el modo comida para llevar) siempre que nunca se supere el 50% del aforo anterior a la crisis, aunque la orden abre una vía para que esta capacidad pueda ser ampliada. Las mesas tendrán que respetar una distancia mínima de dos metros y podrán acoger grupos de un máximo de 10 personas.

En esta fase, los restaurantes priorizarán el uso de mantelerías de un solo uso y en ningún caso podrán usar un mismo mantel para más de un cliente (tendrán que ser lavados a entre 60 y 90 grados).

Los Ayuntamientos también podrán autorizar mercados al aire libre siempre que se reduzcan a una cuarta parte el número de puestos habituales y se limite la capacidad de aforo a un tercio. Las paradas de venta deberán respetar la distancia de seguridad establecida (dos metros).

Colegios y universidades darán un primer paso hacia la recuperación de la actividad con su reapertura para “su desinfección, acondicionamiento y la realización de funciones administrativas”, entre ellas las organizativas de la actividad docente. Los espacios que sí podrán recuperar “las funciones que les son propias” son los laboratorios universitarios.

Los museos podrán abrir sus instalaciones al público para permitir las visitas a la colección y a las exposiciones temporales siempre que reduzcan a un tercio el aforo previsto para cada sala y espacio. En cambio, no se permite todavía la celebración de actividades didácticas o culturales.

Aparte de la regulación del deporte profesional, el real decreto incluye un artículo sobre “actividad deportiva individual con cita previa en centros deportivos”. Como en otros establecimientos cerrados se establecen limitaciones de los gimnasios en función de su aforo y se exige que se acuda con cita previa. Vestuarios y duchas no podrán usarse.