El total de víctimas fatales sigue aumentando de manera drástica en Brasil. Ya son al menos 391.222 alcanzados por la covid-19, y los muertos suman 24.512. Con 807 muertes en 24 horas el pasado lunes, Brasil pasó a ser el país con más muertes diarias en todo el mundo, superando a EE.UU., que ese día tuvo 620. El martes la cifra de muertes en Brasil volvió a crecer, llegando a 1039. Además, se conoció el resultado de un estudio de la Universidad de Washington, EE.UU., que indica que a principios de agosto Brasil habrá superado la marca de 125.000 víctimas fatales.

Al aluvión de noticias graves se suma la ausencia absoluta de una acción conjunta entre el gobierno del ultraderechista Jair Bolsonaro y los gobernadores provinciales. El ministerio de Salud sigue sin un titular: el general Eduardo Pazuello ocupa el puesto interinamente desde el 15 de mayo. Su primera y hasta ahora única iniciativa ha sido nombrar a una docena de militares, ninguno de ellos formados en medicina, para los puestos clave de la estructura ministerial.

A la vez, el presidente sigue rompiendo todas las reglas básicas dictadas por médicos, científicos y la Organización Mundial de Salud (OMS) al alentar las concentraciones de sus seguidores en la entrada del palacio presidencial, y al saludar y abrazar a esos seguidores casi a diario, incluso alzando bebés, todo sin tapaboca. Todo mientras reitera sus ataques contra los que adoptaron medidas de aislamiento social, e incentiva a la población a desobedecer las determinaciones locales.