El nuevo esquema de vacunación contra la poliomielitis constará de 3 dosis y un refuerzo de IPV a los 2, 4 y 6 meses de edad y al ingreso escolar.

La poliomielitis es una enfermedad muy transmisible, que puede ser grave y afecta principalmente a menores de 5 años. Puede producir afectación del sistema nervioso, causar parálisis y hasta ocasionar la muerte. No tiene tratamiento y puede prevenirse a través de la vacunación.

Desde hoy lunes 1 de junio, en la Argentina, todas las dosis contra la poliomielitis serán solamente de la vacuna Salk con un esquema que deberá aplicarse de la siguiente manera: 1º dosis a los 2 meses de vida del niño, 2º dosis a los 4 meses, 3º dosis a los 6 meses, más un refuerzo que se suministrará a la edad del ingreso escolar entre los 5 y 6 años.

De esta manera se suprime la dosis que se venía aplicando a los 15 meses y desde ahora tendrá un esquema primario con 3 dosis antes del año de vida y un esquema completo con la 4º dosis que se debe aplicar al ingreso escolar.

¿Qué es la poliomielitis?

La poliomielitis es una enfermedad muy contagiosa, causada por un virus que se transmite de manera fecal oral e ingresa por la boca al sistema digestivo a través de agua no potabilizada o alimentos contaminados. Luego se multiplica en el intestino y es eliminado nuevamente por la persona por medio de la materia fecal.

El poliovirus destruye las células nerviosas de la médula espinal. Una de cada 200 personas infectadas con el virus puede desarrollar parálisis, ya que este ingresa al torrente sanguíneo y puede invadir el sistema nervioso central produciendo atrofia muscular y parálisis de los músculos esqueléticos.

La parálisis puede afectar las extremidades superiores e inferiores. Pero puede también comprometer al sistema respiratorio y comprometer los músculos que allí se localizan produciendo una parálisis respiratoria. Y en este último caso, cuando el paciente no es asistido por un respirador o pulmotor el desenlace puede ser el fallecimiento.

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