El 6 de marzo del 2018, las diputadas Victoria Donda (Libres del Sur), Brenda Austin (UCR), Romina del Plá (Partido Obrero- Frente de izquierda) y Mónica Macha (FPV), presentaron en la Cámara de Diputados del Congreso de la Nación, junto con la firma de 71 diputados más de distintos partidos políticos, el proyecto de ley que propone que el aborto sea despenalizado y legalizado en Argentina.

No es la primera vez que esto se debate. El proyecto sufrió modificaciones, pero ha sido presentado desde el 2007 hasta ahora, seis veces. Esta vez fue redactado por miembros de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal Seguro y Gratuito, una alianza feminista surgida en el 2005 que hoy en día cuenta con más de 500 activistas y cuyo lema es: «Educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar , aborto legal para no morir »

Organizaciones agrupadas en Unidad Provida se manifestaron desde el inicio de la presentación del proyecto bajo el lema » El Estado debe estar del lado de ambas vidas»,está organización sostiene que «legal o ilegal el aborto mata igual». En contraposición a esto,en las marchas a favor del aborto Seguro Legal y Gratuito , se busca la concientización de la sociedad para poder realizar modificaciones en los sistemas de educación y salud.

El 13 de junio del 2019, en una maratónica sesión de 23 horas, los diputados debatieron la ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo en un escenario cambiante y de absoluta incertidumbre.  El resultado fué 129 votos a favor y 125 votos en contra , el proyecto sale a luz y pasa a Senadores dónde es rechazado con 38 votos en contra, 31 a favor y 2 abstenciones.

En marzo de este año, la Casa Rosada quiso remitir la iniciativa al Congreso para dar iniciativa al debate, pero el oficialismo reconoció que le emergencia del Coronavirus podía dilatar los planes. Así como una suerte de predicción, esto fue lo que sucedió y hasta el momento, dos meses después, no hay noticias sobre la reanudación del debate.

Con el proyecto de legalización, que anunció como una bandera de su gestión, Alberto Fernández quiere lograr su gran victoria legislativa. No obstante, la necesidad de legalizar el aborto como problema de salud pública sigue siendo una deuda con el colectivo de mujeres que llegará más temprano que tarde.