La delegación Santa Cruz del Inadi llevará adelante la denuncia de un joven de 27 años, por abuso policial en el marco del aislamiento social obligatorio por la pandemia de coronavirus, en Río Gallegos, informó el organismo.

«El de Jorge es un caso gravísimo de violencia que tuvo consecuencias físicas muy graves, cuya denuncia formalizó hoy ante el Inadi, en el marco de la ley antidiscriminación, cuyo dictamen puede contribuir en una causa judicial con un agravante de pena», dijo a Télam Lucrecia Vivanco, delegada en Santa Cruz del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo.

El joven relató ayer a Télam que fue víctima de abuso policial, en un retén de la Policía provincial y luego en una comisaría local, al ser detenido en la madrugada del 1 de mayo, por violar el aislamiento social, preventivo y obligatorio, cuando se dirigía de la casa de su madre, a quien cuidaba, hasta su domicilio, en el barrio Evita de la capital de Santa Cruz.

Vivanco informó que el joven formalizó hoy la denuncia ante el Inadi, y «a priori, por lo que manifiesta, el delito que cometieron los agentes policiales, está motivado por una conducta de odio que tiene que ver con la discriminación por su orientación sexogenérica».

La funcionaria anticipó que mañana se reunirá con la secretaria de Derechos Humanos de Santa Cruz, Nadia Astrada, «para coordinar el acompañamiento institucional», y la denuncia penal.

«Un hecho de estas características es intolerable», enfatizó la funcionaria, «ningún agente de las fuerzas de seguridad se puede auto arrogar el atributo de ejercer ningún tipo de violencia, porque las fuerzas de seguridad básicamente tienen por función el cuidado de las personas con perspectiva de derechos humanos».

El joven al parecer sufrió «fisura de dos costillas, fractura de maxilar, dos intervenciones quirúrgicas», detalló la delegada provincial del Inadi.

Vivanco dijo que «en la denuncia (el joven) considera que hay entre seis y ocho agentes involucrados, que a algunos los podría identificar, de dos elementos de las fuerzas de Seguridad, en el retén de la Infantería provincial y en la Comisaría 6ta, donde es detenido».

Según el testimonio que el joven dio a Télam, «una Traffic de la Infantería de la Policía se detiene a mi lado y me cargan en el vehículo. Ante mi insistencia en por qué me llevaban, empezaron a reírse de cómo hablaba y a decirme trolo, maricón y cosas por el estilo. Me esposaron y luego me metieron en un lugar que era como el quincho de la comisaría 6ta».

Jorge aseguró a esta agencia que recordaba «los ojos de uno de los de infantería», que -relató- lo pateó en la cara, y «también de una mujer policía que cuando pasaba» le daba «patadas en las costillas» mientras «seguía esposado en el suelo, sin zapatillas y sin medias».

«Prepará la cola si te llevamos con los otros presos», afirmó que le dijeron los uniformados en relación a su condición sexual.

El joven permaneció «en el calabozo, parado, con mucho frío» hasta que accedió a firmar «cuatro papeles», situación a la que se había negado en principio.

«Vos ves muchas películas», aseguró el denunciante que le dijo uno de los oficiales cuando pidió hacer una llamada telefónica, que aparentemente no le fue permitida, y tras ser revisado «de lejos» por un médico policial, se fue a su casa, y al día siguiente recién pudo denunciar el hecho en la misma comisaría.

Vivanco recomendó en estos casos las vías de denuncia que tiene el Inadi, que son las direcciones de correo electrónico [email protected] y [email protected]