En Rosario, un geriátrico instaló un «sistema de abrazos presenciales sin contacto».

A través de mangas plásticas, este dispositivo permite darse un abrazo entre las personas mayores que residen en el geriátrico y los familiares directos que van a visitarlos y cumplen con los recaudos para evitar el contagio. Este sistema había sido implementado en otros países.

El Centro Bio Club ubicado en España al 1500 fue el pionero en la ciudad de Rosario. El método permitió el primer contacto entre residentes y sus seres queridos después de tres meses de aislamiento y de esta forma sigue garantizando las medidas sanitarias preventivas.

Entre el visitante y el residente hay una cortina plástica con mangas de ambos lados para que puedan conectarse en un abrazo, algo que no hacían desde hace noventa días.