Una vez más, Tesla, el gigante tecnológico que lidera Elon Musk, nos sorprende con una novedad que consolida su dominio en los medios de transporte.

En el mes de agosto, Tesla entregará las primeras dos barcazas portacontenedores eléctricas para la firma holandesa Port Liner. Accionadas por motores eléctricos alimentados por baterías, tendrán capacidad para transportar hasta 280 contenedores.

Con una inversión de más de 122 millones de dólares, la firma ha anunciado que los buques estarán listos para la primavera y debutarán navegando por el canal Wilhelmina en los Países Bajos.

Apodados el «Tesla de los canales», sus motores eléctricos serán impulsados por baterías de seis metros, se están poniendo en marcha gracias al proveedor de energía renovable Eneco Group.

Las barcazas están diseñadas para operar sin tripulación, aunque en su primer período de operación sí que tendrán pilotos y a medida que se construya una nueva infraestructura alrededor de algunas de las vías navegables más transitadas de Europa, serán autónomas.

Se espera que, gracias a estos barcos eléctricos, se puedan retirar de las carreteras unos 23.000 camiones, cuyo combustible es el diesel.

Las unidades de Elon Musk pueden transportar hasta 24 contenedores de 20 pies con un peso máximo de 425 toneladas y su autonomía será de 15 horas. Más adelante se tiene pensado ampliar esta flota con otros seis buques aún más grandes que podrán transportar hasta 270 contenedores y podrán navegar autónomamente por 35 horas.

Los barcos Tesla supondrán un ahorro de 18 mil toneladas de CO2 al año, uno de los principales contaminantes del aire y la atmósfera. Asimismo, reducirá el uso de cerca de 23 mil camiones diésel que se ocupan para trasladar mercancía de un lugar a otro.

Estos barcos cero emisiones ocupan baterías de siete metros cuya electricidad será proporcionada por la empresa Eneco, especializada en las energías renovables.

Port Liner cree que podría producir alrededor de 500 barcazas al año para revolucionar la industria del transporte de mercancías, aunque los motores eléctricos y las baterías también podrían ser instalados en embarcaciones más antiguas.