La diferencia entre lo real y lo aparente aparece cada vez más difuso. Desde hace años, la imagen creada digitalmente forma parte de nuestra vida y de nuestra manera de entender el mundo, como lo hizo alguna vez la fotografía o el cine, al punto de que ya tenemos «influencers digitales».

Los influencers generados por un ordenador: uno de los últimos fenómenos creados en Instagram

Las estrategias de marketing digital siempre señalan que hay que encontrar el lado más humano a nuestras campañas: motivar y evocar emociones, crear historias, atender de forma personalizada por diferentes canales, todo ello destinado a generar engagement con nuestros seguidores. Pero ahora todo esto está por cambiar, ya que han surgido los virtual influencers.

La creciente popularidad de los virtual influencers está planteando grandes cambios. Estos modelos generados de forma artificial cada día logran un mayor número de seguidores en redes sociales, especialmente en Instagram. Pero ¿cómo son generados? Y sobre todo ¿por qué logran tanta aceptación y confianza entre los usuarios?

Para empezar, actualmente es casi imposible diferenciar a los virtual influencers de sus rivales, los influencers humanos: muy lejos quedaron ya los burdos inicios de la representación humana en 3D, y a pesar de que algunos de ellos sí cuentan con elementos estructurales de dibujos animados, son visualmente bastante atractivos. Esta es una tendencia que no deja de sorprender, especialmente si consideramos lo que puede significar para el futuro del marketing de influencers. Si estos hallazgos son correctos, y los virtual influencers están experimentando un aumento tan significativo, por lógica, más marcas seguirán esta tendencia.

Además, hay que considerar que los virtual influencers son «gratuitos», imparciales, disponibles 24 horas del día los 7 días de la semana y que evidentemente, son sumamente populares, especialmente entre mujeres de 18 a 24 años. Como señalamos anteriormente, los personajes van desde representaciones hiperrealistas a dibujos animados, lo que no desanima a sus seguidores, de hecho, la principal virtual influencer es Lilmiquela con 2,7 millones de seguidores, seguida de un personaje parecido a una muñeca Bratz llamada Noonoouri con 332.000 seguidores.

Por países, el 23% de la audiencia de los virtual influencers se concentra en Estados Unidos. A continuación se sitúan países como Brasil (9%) o Rusia (5%).

Uno de los ejemplos más reconocidos en la industria es Maya, una influencer virtual creada por PUMA en ocasión del lanzamiento de su sneaker más famoso. En este caso, además, la personalidad de Maya se irá desarrollando a partir de los contenidos que intercambien con los usuarios, mediante inteligencia artificial.

No caben dudas que los influencers digitales están pisando cada día mas fuerte en el mundo del marketing, haciéndonos pensar si en algún futuro cercano van a reemplazar del todo a los influencers humanos.