Jamás la silueta de la Gran Manzana ha estado estática. Siempre ha estado en continuo movimiento, en desarrollo, y algo que cambia tan rápido no se puede definir en un punto concreto. Lo que sí podemos hacer es constatar su evolución, dirimir hacia qué punto se dirige y en la ciudad más popular del orbe el punto es nítido: la excelencia arquitectónica.

Pero… ¿Cómo se consigue? Se consigue mediante proyectos de calado que creen nuevos iconos como referencias. Uno de los más fantásticos proyectos jamás ejecutados por el hombre se llama Hudson Yards y está cambiando, para mejor, la silueta de Manhattan. Además está creando nuevos puntos de vista para los más aguerridos ciudadanos del mundo.

Atrás, o mejor dicho, a un lado, quedaron los miradores como el del Empire State Building, que data del año 1931 con una altura de 381 metros, tal vez, el más emblemático de todos. También el mirador del Rockefeller Center, llamado Top of the Rock, inaugurado en 1933 con una altura de 260 metros, cuya mejor atracción es tener excelentes vistas del Empire State. O el más nuevo de todos, el One World Observatory, que data del año 2015 y que alcanza la altura de 381 metros. Estos tres miradores tienen un cuarto y feroz competidor: The Edge.

The Edge forma parte del parte del nuevo desarrollo inmobiliario Hudson Yards, y supone la culminación de este nuevo barrio, situado entre las calles 30 y 34 a orillas del río Hudson, fruto de la explosión urbanística de Nueva York.

El rascacielos, diseñado por el estudio de arquitectura KPF, es el proyecto urbanístico más lujoso de la historia de los Estados Unidos y demandó un proceso de construcción sin precedentes. Alberga un centro comercial, el centro cultural The Shed y la gran novedad de 2019, The Vessel, original y cuestionada estructura a la que algunos llamaron «la papelera gigante», del diseñador inglés Thomas Heatherwick, oficinas en las que funcionan HBO y CNN y el mercado Little Spain, del chef José Andrés y los hermanos Adrià.

El mirador tuvo su gran inauguración el 11 de marzo de 2020 pero tuvo que cerrar a los pocos días a causa del comienzo del cierre de emergencia mundial a causa del Covid-19. Volvió a abrir al público este 2 de septiembre.

No es apto para personas con vértigo: está en el piso 10 de un rascacielos, a más de 330 metros de altura. Es un área triangular de 700 m2 rodeada de 79 paneles de cristal que forman un ángulo que permite asomarse sobre la ciudad proporcionando una vista panorámica de 360 grados que alcanza los barrios de Brooklyn, Queens, todo Central Park y una gran parte de New Jersey. Los paneles eliminan cualquier barrera visual y producen la sensación de estar volando sobre el cielo de Manhattan. Cada uno pesa 635 kilos de peso y fueron fabricados entre Alemania e Italia. El viaje hacia la cima: solo 60 segundos en ascensor.

The Edge estará abierto los siete días de la semana durante todo el año. El horario actual es de 12 a 20. Las entradas están disponibles en su sitio web. Como agradecimiento a los trabajadores de la salud, Edge ofrecerá boletos gratis a todos los paramédicos de EE. UU. Y a los empleados de hospitales, clínicas, dentales y consultorios privados de atención médica de EE. UU.

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