Hace 12 días el bitcoin rompía la mítica barrera de los 20.000 dólares, en su escalada dorada siguió por los 25.000 y el domingo llegó a superar los 28.000 dólares.
En las últimas horas la subida se estabilizó y ahora ronda los 27.000 dólares, pero la marcha imparable de esta criptodivisa nos recuerda a ese ‘rally’ que se vivió en 2017, bitcoin llegaba a los 3.000 dólares y se había desatado la locura: la criptodivisa tuvo un crecimiento increíble de más del 1.500%, pasó de los 961 dólares del 1 de enero de 2017 a los 15.838 con los que acabó el año.
A finales de aquel diciembre llegó momentáneamente a superar los 20.000 dólares, aunque desde ese momento la caída fue constante, y tanto en 2018 como en 2019 bitcoin y el resto del mercado de las criptodivisas estuvieron cayendo o, como mucho, mateniéndose en valores relativamente bajos comparados con los de aquella época dorada.
La apuesta por esta criptomoneda ya no proviene de inversores y especuladores, sino de la propia industria financiera, que ha comenzado a dar su apoyo. PayPal ya permite operar con estas criptodivisas a sus clientes en EEUU, y el BBVA hará lo propio en España, pero esto son tan solo dos ejemplos de un cambio de corriente en un segmento que antes criticaba este mercado y ahora está apoyándolo e incluso invirtiendo en él, lo cual alimenta las predicciones de que el valor de bitcoin vuelvan a dispararse.
Deribit, por ejemplo, indicó que el valor de bitcoin llegará a los 120.000 e incluso los 140.000 dólares antes de octubre de 2021. Por su parte el inversor Mike Novogratz augura era que llegaría a los 65.000 dólares, un analista de Bloomberg afirma que llegará a los 170.000 dólares y otro de Citibank predecía un valor de 318.000 dólares.
En resumen, Bitcoin está viviendo su segundo momento dorado.
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