El hallazgo sorprendió a los investigadores, mientras ya se presentó en el operativo una mujer para decir que eran de ella. Según reveló Telenoche, esta persona es la enfermera que atendió a María Victoria Caillava -una de las imputadas en la causa- en la noche que desapareció el menor, el 13 de junio pasado.
“Los tiré porque eran viejitos y estaban rotos”, le dijo a El Trece esta persona, aclarando que no buscó ocultar pruebas y pidiendo que los equipos sean peritados para descartar cualquier tipo de vinculación con el caso.
La sede de bomberos requisada está ubicada a unos 100 metros de la Comisaría de 9 de Julio, cuyo jefe máximo era Walter Maciel, otro de los acusados en el expediente.
Durante esa medida de los gendarmes, un vecino se acercó y les dijo a los efectivos que había encontrado en la basura dos celulares. A partir de ese hallazgo, los móviles fue preservados y secuestrados por la fuerza para ser analizados.
Publicado originalmente por MDZ Online
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