El mandatario francés llegó ayer a Hanói, Vietnam, en el inicio de un recorrido de seis días que también incluirá Indonesia y Singapur. La agenda oficial contempla reuniones con los principales dirigentes de Vietnam y con referentes del sector energético en la región.
El viaje busca fortalecer los lazos económicos y políticos con los países del sudeste asiático, países que, según fuentes cercanas al gobierno francés, están “atrapados entre Estados Unidos y China”. Macron pretende así consolidar a Francia como un aliado estratégico, promoviendo la soberanía de los países asiáticos en un contexto de tensiones y competencia mundial.
Pero el momento más destacado —o mejor dicho, el más polémico— ocurrió en pleno acto público, cuando la primera dama de Francia, Brigitte Macron, exdocente y actual coprincesa de Andorra, fue vista abofeteando suavemente a su esposo, en un acto que fue captado por las cámaras y rápidamente se viralizó en todo el mundo.
El incidente generó una ola de preguntas en medios y redes sociales, alimentando debates sobre la relación personal y la imagen del mandatario, en un momento clave en su gestión internacional. Mientras tanto, Macron continúa con su itinerario diplomático, sin hacer declaraciones oficiales sobre lo sucedido, en medio de un escenario que puede afectar la percepción internacional de su liderazgo.
Con información de Mdz
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