El hecho salió a la luz el 23 de marzo de 2026, cuando durante el traslado de la salma se detectó que el féretro había sido manipulado. Al abrirlo, se constató que el cuerpo había sido decapitado y que la cabeza había sido sustraída, en un episodio que los investigadores califican como extremadamente inusual.
Desde entonces, un equipo de especialistas trabaja en el análisis de muestras tomadas tanto del cuerpo como del ataúd. Los estudios incluyen restos biológicos, polen, moho y residuos metálicos, con el objetivo de reconstruir qué ocurrió y si es posible identificar a los responsables. Las pericias están a cargo de expertos forenses convocados por la fiscalía de Bérgamo, con apoyo de laboratorios especializados.
En paralelo, los investigadores tomaron declaración a personas del entorno de la víctima, entre ellos su expareja Francesco Dolci y sus padres, quienes fueron convocados como testigos. Por el momento, no hay imputados en la causa, aunque no se descarta ninguna hipótesis.
Entre las líneas de investigación aparece la posibilidad de un móvil económico vinculado al patrimonio de la joven, aunque también se analiza la hipótesis de una acción impulsada por una persona con una obsesión hacia la víctima. Los investigadores creen que, por la complejidad del hecho, podría haber más de un implicado.
Pamela Genini habría sido asesinada por su ex pareja, Gianluca Soncin, en un caso de violencia de género que ya había generado fuerte repercusión. A cinco meses del crimen, la profanación de su tumba agrega un nuevo nivel de gravedad a una causa que aún no encuentra respuestas claras.
Mientras continúan los peritajes y las declaraciones, la Justicia busca esclarecer uno de los episodios más perturbadores de los últimos tiempos, con el objetivo de determinar qué ocurrió en el cementerio y quiénes fueron los responsables de la profanación.
con información de Il Giornale
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