Este trazado, situado en Montmeló, es reconocido por su exigencia técnica y por ser un escenario que pone a prueba tanto a los monoplazas como a los pilotos, debido a su combinación de curvas de alta y baja velocidad, así como su largo recta principal.
Con una longitud de aproximadamente 4.657 kilómetros, la pista cuenta con 14 curvas —seis a la izquierda y ocho a la derecha—requiriendo un equilibrio perfecto para optimizar el rendimiento aerodinámico y la tracción. Es un circuito muy técnico, frecuentemente utilizado por los equipos para realizar testeos, dada su variedad de escenarios que permiten evaluar diferentes aspectos del coche.
Su recta principal, que supera el kilómetro de extensión, permite altas velocidades y es una de las principales oportunidades para adelantar, aunque el reto real radica en la dificultad de sobrepasar debido a su flujo de aire sucio y características técnicas. La mezcla de curvas rápidas y lentas, especialmente en el primer sector con la famosa Curva 3, conocida como el “Curvón” o “Renault”, y en el último sector con curvas enlazadas, hacen que la gestión de los neumáticos sea esencial. Pirelli, proveedor oficial, suele llevar compuestos duros para aguantar el desgaste, particularmente en los neumáticos izquierdos, castigados por las curvas a la derecha.
El récord de vuelta en este circuito, establecido por Lando Norris en 2024, es de 1:11.383.
Para Franco Colapinto, esta será una oportunidad clave en un circuito que requiere precisión y estrategia, en una temporada que lo encuentra en crecimiento. La importancia de la clasificación será fundamental en un trazado donde adelantar no es sencillo, por lo que cada tic en la tanda será decisivo para conseguir un buen resultado.
Con la pasión y talento que exhibe el piloto argentino, este fin de semana en Montmeló será un nuevo capítulo en su incipiente paso por la Fórmula 1.
Con información de Noticias Argentinas
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