“Milei se prepara para vetar las leyes y, si ese veto naufraga, las judicializará”, informó una fuente cercana a su entorno. El propio Milei afirmó públicamente: “Vamos a vetar y, si se cae el veto, lo vamos a judicializar”. La postura del partido de ultraderecha refleja la intención de dilatar y bloquear las decisiones del Senado, en un contexto donde el oficialismo apuesta a mantener las leyes mediante mecanismos legales y políticos.
Por su parte, el Jefe de Gabinete, Guillermo Francos, ya había anticipado en una entrevista radial que el Gobierno analiza todas las posibilidades y que, en caso de que el veto presidencial no prospere, los proyectos podrían ser convalidados en Diputados, manteniendo así las decisiones del Senado.
La presidenta del Senado, Victoria Villarruel, respaldó la legalidad de lo aprobado sosteniendo que, según el artículo 16 del reglamento del cuerpo, “la mayoría absoluta del número constitucional de senadores hace Cámara”, y que esa mayoría fue alcanzada en la sesión. La votación en comisiones autoconvocadas, con 42 votos a favor, 17 en contra y 3 abstenciones, fue considerada válida por las mismas fuentes oficiales, que destacan que el proceso cumplió con los requisitos legales.
El abogado Félix Lonigro aclaró que “la sesión es válida en cuanto a su convocatoria, ya que los días y horarios de las sesiones ordinarias están previstos en las sesiones preparatorias de cada año”. Además, explicó que, si se avala que “dos tercios de los votos para el tratamiento sobre tablas son válidos”, entonces la aprobación de los dictámenes también lo sería.
Desde el Senado, advirtieron que, si Milei argumenta en su veto la inconstitucionalidad de la sesión, eso implicaría que los proyectos vuelvan a debatirse en Diputados, con convalidación de lo sancionado.
Mientras el oficialismo celebraba la aprobación, Milei calificó esa sesión como un “acto de desesperación” de la oposición y lanzó durísimas críticas a Victoria Villarruel, a quien llamó “traidora” por presidir la sesión. El diputado y candidato presidencial reiteró que vetará esas leyes y advirtió que, en caso de que el veto no prospere, recurrirá a la Justicia.
Durante una visita a la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, Milei señaló que “todo esto ya estaba previsto” y que “no pone en riesgo la política de equilibrio fiscal”. En ese acto, cargó duramente contra el Congreso y sus legisladores, a quienes calificó como “ratas” y “degenerados fiscales”.
El oficialismo confía en la legalidad del proceso, pero Milei mantiene abierta la vía judicial y política para bloquear los proyectos. La lucha por el control del Congreso y las decisiones sobre las leyes continúa, en un escenario de alta tensión y fuerte polarización en la política argentina.
Con información de Ámbito
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