Los restos de Fernández ya fueron entregados a sus familiares tras las gestiones judiciales realizadas en la Comisaría 12° Urbana. Se aclaró que el hombre no portaba documentación al momento del hallazgo y no existía denuncia de desaparición previa, lo que complicó inicialmente su identificación.
Su último domicilio conocido era en un alquiler ubicado en la calle Pedro Esnaola N° 5469. Según fuentes locales, frecuentemente se lo veía en las cercanías de la avenida Libertad, cerca del barrio Fernández, donde residía y transitaba con regularidad.
Este caso vuelve a poner en evidencia la importancia de los controles y las investigaciones en hechos relacionados con la seguridad y la búsqueda de personas desaparecidas en la región. La identificación del cuerpo fue posible gracias a las huellas dactilares, demostrando el valor del trabajo técnico y científico en las investigaciones policiales.
Con información de El Litoral
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