La investigación se inició tras una denuncia presentada por una persona que vendía su vehículo en redes sociales y fue engañada mediante suplantación de identidad, haciéndole creer que el comprador era un compañero de trabajo. El sospechoso se comunicó vía WhatsApp, logró la transferencia del dinero, y este llegó a la cuenta bancaria de la imputada, quien lo giró rápidamente a terceros, complicando así el pedido de devolución del dinero.
Entre las pruebas reunidas, hay registros bancarios que muestran el flujo del dinero hacia la cuenta de la acusada, además de un informe del RENAPER que confirma su identidad y domicilio en la provincia de Buenos Aires.
El juez de garantías interviniente formalizó los cargos contra la mujer, bajo la figura legal de encubrimiento por receptación sospechosa, y dictó un plazo de cuatro meses para la investigación penal preparatoria, en el marco del Código Penal.
Con información de Noticias Argentinas
Este sitio utiliza cookies.