“El panorama nacional nos obliga a ser responsables con el uso de los recursos públicos. Tenemos que garantizar los servicios esenciales del municipio en áreas clave como salud, educación e infraestructura”, explicó Bazzi.
La jefa comunal remarcó que la determinación “no se tomó a la ligera”, sino como parte del compromiso de su gestión de priorizar lo urgente sobre lo festivo. “Sabemos que esta fiesta celebra a nuestros productores y representa parte de nuestra identidad, por eso a todos nos duele tener que suspenderla”, agregó.
La decisión generó tristeza y resignación en la comunidad bellavistense, donde la festividad es un símbolo de identidad y orgullo local. Habitualmente, el evento —programado para noviembre— reúne a productores, familias y turistas de toda la región, con actividades que incluyen la elección de la Reina de la Naranja, exposiciones productivas, espectáculos musicales y concursos tradicionales.
En su última edición, la fiesta contó con la participación de artistas como Emanero, Estelares, Monchito Merlo, Mario Luis y Amboé, y se consolidó como un atractivo cultural y económico clave para la ciudad. Sin embargo, este año, el ajuste en las transferencias y coparticipación nacional llevó al municipio a posponer el evento para proteger las prioridades básicas.
Desde sus inicios, la Fiesta Nacional de la Naranja ha sido organizada por la Municipalidad de Bella Vista, junto a la Asociación de Citricultores, el INTA y el Gobierno de Corrientes, como homenaje a los productores y al trabajo rural que define la economía local.
Con la suspensión de esta edición 2025, Bella Vista pierde —por ahora— su principal cita cultural y productiva, un golpe simbólico para la región que ve en la naranja no solo un cultivo, sino un emblema de identidad y esfuerzo colectivo.
Este sitio utiliza cookies.