De acuerdo al Centro Nacional de Huracanes de EE.UU. (NHC), la presión del centro de la tormenta cayó a 892 milibares, indicador de una intensidad récord que iguala algunos de los huracanes más fuertes de la historia del Atlántico.
Las autoridades jamaicanas declararon la zona como desastre y activaron más de 800 refugios, aunque solo una fracción de los desplazados acudió en un primer momento. Los cortes de luz ya afectan a aproximadamente 240.000 usuarios, y se esperan marejadas ciclónicas de hasta 4 metros en las zonas costeras del sur.
El ciclón, luego de cruzar Jamaica, tiene previsto seguir hacia el sureste de Cuba donde se espera que haga impacto en las próximas horas como huracán mayor, lo que obligó al gobierno cubano a evacuar a más de 600.000 personas en la región oriental del país.
Expertos meteorológicos advierten que Melissa es una muestra de los efectos cada vez más intensos del cambio climático en el Caribe, con tormentas que ganan fuerza de forma acelerada y provocan daños severos.
Con información de El Confidencial
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