En una entrevista con el periodista Jesse Watters para Fox News, Erika Kirk reconstruyó las últimas horas junto a su marido, su reacción al crimen y el impacto emocional que aún atraviesa. “Nunca vi el video, nunca lo veré. Hay cosas que marcan el alma para siempre, y no quiero que mis hijos vean el asesinato público de su padre”, afirmó.
La noche anterior a la tragedia, Erika durmió junto a su hija mientras Charlie descansaba en la habitación de la niña. “Él estaba tan emocionado… decía que iba a ser el mejor evento”, recordó.
A la mañana siguiente, el fundador de Turning Point se despidió sin saber que sería por última vez. “Tomó su anillo y su cadena, y se fue. No llegué a darle un beso de despedida”, relató Erika entre lágrimas.
Horas después, mientras acompañaba a su madre en una consulta médica, recibió una llamada que cambió su vida. “Charlie fue baleado. Me dijeron que tomara a los chicos y buscara seguridad. Me desplomé en el estacionamiento.”
Según las investigaciones, Charlie Kirk fue alcanzado en el cuello por un disparo de rifle de cerrojo mientras hablaba frente al público. Murió en el acto.
Erika contó que había manifestado en varias oportunidades su preocupación por la seguridad de su esposo, quien era conocido por sus debates y discursos políticos encendidos en universidades.
“Le pregunté si alguna vez había pensado en usar un chaleco antibalas. Me respondió: ‘Si me van a matar, me van a matar’. Él no tenía miedo”, recordó.
Tras el crimen, las autoridades confirmaron que el disparo fue efectuado desde una distancia considerable y que el tirador fue detenido en el lugar.
Ya en Utah, Erika insistió en ver el cuerpo de su esposo antes de que fuera trasladado al mortuario. “Le dije al oficial: ‘Con todo respeto, quiero ver qué le hicieron a mi marido. Quiero darle un beso porque no pude hacerlo esa mañana’.”
En la sala del hospital, se encontró con la imagen que la acompañará por siempre:
“Estaba tan vivo todavía… sus ojos entreabiertos, una leve sonrisa. Fue poderoso. Me alegra haberlo visto así, cálido, antes de que el tiempo lo cambiara.”
Charlie Kirk, de 31 años, era una figura central del movimiento conservador juvenil estadounidense. Fundó Turning Point USA, una organización que promueve ideas libertarias y republicanas en campus universitarios.
Su asesinato generó una ola de conmoción política y mediática. Erika, ahora al frente de la fundación, prometió mantener vivo el legado de su esposo: “Charlie construyó algo increíble, fue un puente en nuestro país. Seguiré luchando por eso”, afirmó.
con información de Fox News
Este sitio utiliza cookies.