En diálogo con Rivadavia AM630, opinó que «hay un cambio de modelo. La desregulación trajo buenas noticias, como por ejemplo que el frente exportador creció y tuvo récord. El consumo interno se estabilizó sin intervención del Estado». No obstante, el consumo interno está por debajo de los últimos tres años, ya que en 2023 el mercado cerró con 285.430.373 de kilos, el volumen más alto de la historia. En 2025, se vendieron en el mercado interno 266 millones de kilos.
«Hay variables que se están corrigiendo. Venimos de un proceso de intervención estatal mediante la fijación de un precio, ahora es el propio mercado», de esta manera, Correa defendió la desregulación del organismo por parte del Gobierno nacional.
En paralelo, graficó que del 2016 al 2025 «crecieron casi un 40% de las superficies implantadas de yerba mate. Eso denota el oportunismo”. Ante esa expansión, el *Ejecutivo nacional limitó las nuevas plantaciones a cinco hectáreas por productor*, aunque la Justicia frenó esa medida.
Correa en cambio, sin identificar actores puntuales, remarcó que las nuevas plantaciones pertenecen a “nuevos jugadores” atraídos por un negocio con rentabilidad asegurada.
«Con las nuevas reglas, que el precio se rige por la demanda de la hoja verde, va a generar que se vaya regularizando el valor», opinó.
Por otra parte, sostuvo que “*los pequeños productores no son más de 5 mil. Cuando decimos pequeños productores* nos referimos a los que van de 5 a 10 hectáreas, y también son los que solamente tienen yerba mate y no tienen otros cultivos».
Entonces, según su opinión, la solución no está en un precio de referencia sino “en aumentar la demanda del producto”, concluyó Correa.
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