El gobernador bonaerense Axel Kicillof cuestionó el funcionamiento del Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI) impulsado por el Gobierno de Javier Milei y aseguró que solo se ejecutó una mínima parte de los proyectos anunciados oficialmente.
En declaraciones radiales, el mandatario provincial sostuvo que la administración nacional celebró anuncios de inversión que, según señaló, “ya rondan los u$s100.000 millones”, aunque advirtió que el nivel de concreción real sería muy bajo.
“De todo eso que se anunció y se festejó, solamente se realizaron algo así como el 3%”, afirmó Kicillof, quien calificó ese porcentaje como “un número diminuto”.
El gobernador también cuestionó el diseño del régimen y apuntó contra la inclusión de sectores que, según su mirada, ya contaban con altos niveles de rentabilidad y venían invirtiendo antes de la implementación del programa. “Ahí ya se desnaturalizó completamente”, sostuvo.
Además, vinculó la falta de inversión productiva con el deterioro del consumo interno y el freno de la actividad económica. “El mercado interno se está detonando. ¿Quién va a invertir si no vende?”, planteó.
En esa línea, agregó: “¿Para qué vas a invertir si tenés la mitad de las máquinas en la Argentina paradas, con una lona encima?”.
Las declaraciones de Kicillof se dieron luego de que el ministro de Economía, Luis Caputo, defendiera la creación del denominado “Súper RIGI” y asegurara que llegarán inversiones por u$s140.000 millones.
Durante una conferencia de prensa en Casa Rosada, Caputo destacó el orden macroeconómico del Gobierno y sostuvo que la economía se encuentra en una etapa de mejora. “La economía está ordenada y el paso del tiempo juega a favor”, afirmó.
El funcionario también se refirió al riesgo país y aseguró que no se ve afectado por la situación judicial del vocero presidencial, Manuel Adorni. En ese contexto, sostuvo que el indicador “va a seguir yendo” hacia el nivel que espera el Gobierno.
El cruce vuelve a exponer dos miradas contrapuestas sobre el rumbo económico. Mientras el Gobierno nacional apuesta a los grandes incentivos fiscales para atraer capitales, Kicillof advierte que sin consumo interno, actividad y capacidad instalada en funcionamiento, la inversión difícilmente pueda traducirse en recuperación productiva.
