Cristina Weber, investigadora del Conicet. Foto: Los Andes
La publicación, firmada por la periodista Verónica De Vita, reconstruye el recorrido de la bioquímica misionera desde su infancia en una familia rural vinculada a la producción tabacalera hasta su llegada a laboratorios científicos de alta complejidad.
Cristina Weber tiene 27 años y es la sexta de ocho hermanos. Según relató en la entrevista, creció en una familia humilde del interior de Misiones, donde el trabajo en la chacra formaba parte de la vida cotidiana.
Durante su niñez caminaba entre siete y ocho kilómetros para asistir a la escuela primaria en Colonia Aurora. Más adelante logró completar la secundaria en una escuela técnica de la zona y luego accedió a estudiar Bioquímica en la Universidad Nacional de Misiones (UNAM).
El artículo también destaca el papel clave que tuvo una beca de la Asociación Conciencia, organización que la ayudó a instalarse en Posadas y comenzar su formación universitaria.
Mientras estudiaba, Weber continuó trabajando tanto en la plantación familiar de tabaco como en una panadería para sostener sus gastos.
Su desempeño académico le permitió graduarse con Medalla de Oro y ser reconocida como Graduada de Honor de la UNAM. Posteriormente obtuvo una beca de verano en el Instituto Balseiro, experiencia que terminó conectándola con investigadores de Mendoza.
Actualmente desarrolla su doctorado en Ciencias Biológicas en el Instituto de Histología y Embriología de Mendoza (IHEM), dependiente del Conicet y de la UNCuyo, donde trabaja en la búsqueda de biomarcadores para mejorar el diagnóstico y pronóstico del Parkinson.
En la entrevista publicada por Los Andes, Weber remarcó además la importancia de la educación pública y sostuvo que el origen social o económico no debería convertirse en un límite para acceder a la universidad y desarrollarse profesionalmente.
Con información de Los Andes
Este sitio utiliza cookies.