El entendimiento contempla la reapertura del estrecho de Ormuz, considerado uno de los corredores marítimos más estratégicos para el comercio energético global, y el levantamiento del bloqueo naval que Washington había impuesto sobre puertos iraníes.
Según confirmó Trump, el acuerdo será formalizado el próximo 19 de junio en Suiza, con la mediación de Pakistán.
A través de una publicación en Truth Social, el mandatario aseguró que el entendimiento ya fue completado y autorizó la reapertura sin restricciones del estrecho de Ormuz.
Además, anunció el levantamiento inmediato de las medidas de bloqueo que afectaban a embarcaciones con destino o salida desde puertos iraníes.
La decisión fue interpretada como una señal de distensión en una región clave para el abastecimiento energético mundial.
Desde Teherán, el viceministro de Asuntos Exteriores, Kazem Gharibabadi, afirmó que el acuerdo implica el final inmediato de las operaciones militares entre ambas partes.
El funcionario señaló que el entendimiento contempla el cese definitivo de las acciones bélicas en todos los frentes involucrados en el conflicto, incluido el escenario libanés.
Asimismo, sostuvo que los objetivos perseguidos por los adversarios de Irán no lograron concretarse y calificó el resultado como una victoria para la República Islámica.
El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, fue uno de los primeros dirigentes en anunciar públicamente el acuerdo.
El mandatario destacó que las negociaciones fueron resultado de intensas conversaciones diplomáticas desarrolladas durante las últimas semanas y resaltó el papel de su país como intermediario entre Washington y Teherán.
Sharif aseguró que ambas naciones aceptaron la terminación inmediata y permanente de las operaciones militares.
El conflicto había comenzado el 28 de febrero y generó preocupación internacional debido al cierre del estrecho de Ormuz, paso por donde circula una parte significativa del petróleo comercializado a nivel global.
La interrupción del tránsito marítimo elevó la incertidumbre en los mercados energéticos y alimentó temores sobre una posible crisis de abastecimiento.
Con la reapertura anunciada, los operadores esperan una normalización progresiva del flujo de hidrocarburos y una reducción de la presión sobre los precios internacionales.
El vicepresidente estadounidense, JD Vance, confirmó que tiene previsto asistir a la ceremonia de firma en Ginebra.
Además, indicó que existe la posibilidad de que el propio Trump participe del acto oficial, aunque esa decisión todavía no fue confirmada por la Casa Blanca.
La concreción del acuerdo podría marcar uno de los acontecimientos diplomáticos más relevantes del año y modificar significativamente el escenario geopolítico en Medio Oriente.
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