La Autoridad Nacional de la Competencia (ANC) aprobó la adquisición de Telefónica de Argentina por parte de Telecom, aunque condicionó la operación a una serie de desinversiones destinadas a evitar una concentración excesiva en el mercado de las telecomunicaciones.
Entre las principales exigencias impuestas por el organismo se encuentra la cesión de seis millones de líneas móviles, junto con la infraestructura asociada, a un nuevo operador. La medida comprende usuarios del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y de las regiones Norte y Sur del país.
Además, Telecom deberá desprenderse de clientes de banda ancha fija en aquellas zonas donde la participación de mercado resultante de la fusión supere el 50%.
También deberá devolver espectro radioeléctrico
La resolución establece además la devolución de 130 MHz de espectro radioeléctrico.
De ese total, 60 MHz deberán regresar de manera inmediata al Estado nacional, mientras que el resto será reasignado en zonas de alta concentración o puesto a disposición de otras empresas mediante el mercado secundario.
Asimismo, Telecom deberá facilitar durante dos años el acceso a su red, espectro, sistemas y puntos de interconexión para un nuevo competidor, con el objetivo de garantizar la calidad del servicio mientras despliega su propia infraestructura.
Según explicaron desde el organismo regulador, sin estas condiciones la empresa fusionada habría concentrado cerca del 70% del mercado nacional de telecomunicaciones.
Quiénes podrían quedarse con los clientes
La decisión abrió un nuevo interrogante dentro del sector: quién absorberá los seis millones de usuarios que Telecom deberá transferir.
Entre las posibilidades aparece América Móvil, propietaria de Claro, aunque también se especula con el ingreso de un nuevo actor al mercado.
En ese escenario, Telecentro, propiedad de Alberto Pierri, aparece como una de las empresas interesadas en expandirse hacia el negocio de la telefonía móvil.
La respuesta de Telecom
Desde la compañía calificaron las condiciones impuestas por el Gobierno como excesivas y señalaron que su propuesta original contemplaba la cesión de tres millones de líneas móviles y 100.000 clientes de banda ancha.
La empresa argumentó además que la competencia actual incluye actores globales como Starlink en conectividad satelital y Netflix en contenidos audiovisuales, por lo que consideró que las exigencias oficiales podrían generar una desventaja comercial.
Los directivos anticiparon que analizarán el alcance legal de la resolución antes de definir los pasos a seguir.
Una operación de más de 1.200 millones de dólares
La compra de Telefónica de Argentina fue anunciada en febrero de 2025 por Telefónica de España, que acordó la venta de su negocio local por 1.245 millones de dólares.
Posteriormente, el Gobierno había suspendido preventivamente la operación al considerar que podría generar una concentración dominante en telefonía móvil, telefonía fija y banda ancha.
Tras una serie de fallos judiciales y resoluciones administrativas, la Autoridad Nacional de la Competencia terminó autorizando la operación, aunque con condiciones que buscan preservar la competencia en el mercado.
