El director del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), Antonio José Mauad, presentó nuevamente su renuncia al cargo, al que había regresado en febrero de este año luego de una primera salida registrada en agosto de 2025.
Mauad, de 72 años y excombatiente condecorado de la Guerra de Malvinas, había sido designado nuevamente como director del organismo en carácter ad honorem y por un período de cuatro años. Sin embargo, presentó su dimisión el viernes pasado y su salida sería oficializada este miércoles 1 de julio, cuando también podría anunciarse a su reemplazante.
El Servicio Meteorológico Nacional depende del Ministerio de Defensa y cumple un rol estratégico en la emisión de alertas tempranas, el monitoreo de fenómenos climáticos extremos y la producción de información clave para sectores como el agro, la aviación, la navegación y los organismos de defensa civil.
La renuncia se produce en medio de un proceso de recortes, reducción de personal y reestructuración interna que generó medidas de fuerza y reclamos por parte de trabajadores y especialistas del sector.
Desde la asunción del Gobierno de Javier Milei, el SMN atravesó una fuerte reducción de su planta. Según los datos difundidos, entre 2023 y 2025 se desvincularon 121 empleados, mientras que hasta abril de este año se sumaron otros 140 trabajadores.
El plan impulsado por el Ministerio de Desregulación también prevé nuevas salidas de personal civil en condiciones de jubilarse, militares en retiro y agentes en pase a disponibilidad, lo que reduciría aún más la dotación del organismo.
Ante este escenario, el Centro Argentino de Meteorólogos reclamó al Poder Ejecutivo la designación de una nueva conducción y pidió garantizar la continuidad institucional del SMN. La entidad advirtió que los cambios reiterados, las renuncias y las reestructuraciones generan un clima de inestabilidad incompatible con las responsabilidades estratégicas del organismo.
En cuanto al impacto sobre los pronósticos, la actividad cotidiana del SMN continuará a cargo de sus equipos técnicos y profesionales. Sin embargo, los trabajadores y especialistas advierten que la inestabilidad institucional y la pérdida de personal pueden afectar la capacidad operativa del servicio si no se garantiza una conducción estable y recursos suficientes.