Paso de los Libres registró las primeras evacuaciones preventivas ante el ascenso del río, mientras Defensa Civil reconoció que la emergencia climática comenzó antes de lo esperado.
Especialistas de la Universidad Nacional del Nordeste recomendaron concentrar los esfuerzos en limpiar canales, revisar desagües y poner a punto las estaciones de bombeo. Salud Pública también alertó por el riesgo de una mayor circulación de dengue.
Corrientes comenzó a registrar las primeras consecuencias de un escenario climático marcado por el aumento de las lluvias y la crecida del río Uruguay. En Paso de los Libres ya fueron evacuadas 23 personas, mientras los organismos provinciales reconocieron que la emergencia llegó antes de lo previsto.
Las precipitaciones intensas, las tormentas con granizo y la saturación progresiva de los suelos encendieron las alertas en distintos puntos de la provincia. Según explicó el director provincial de Defensa Civil, las cuencas hídricas del centro y sur correntino comenzaron a recibir mayores volúmenes de agua y presentan una capacidad de absorción cada vez menor.
“La emergencia se adelantó mucho más de lo que teníamos previsto”, admitió el funcionario al describir un panorama que inicialmente se esperaba para los próximos meses.
La principal preocupación está concentrada sobre la costa del río Uruguay, cuyo nivel mantenía una tendencia ascendente. Las autoridades realizan un monitoreo permanente ante la posibilidad de que sea necesario ampliar las evacuaciones.
Paso de los Libres registró los primeros evacuados
Hasta el último parte oficial, 23 personas fueron trasladadas de manera preventiva en Paso de los Libres. El grupo está integrado por 10 adultos y 13 menores, provenientes principalmente del asentamiento situado sobre el arroyo Yatay.
Las familias fueron alojadas en el Centro de Evacuados que funciona en el ex Regimiento Nº 5. Los equipos locales continúan siguiendo la evolución del río y las condiciones meteorológicas ante el riesgo de que otras zonas bajas resulten afectadas.
La saturación de los suelos representa otro factor de preocupación. Si las lluvias continúan, la menor capacidad de absorción podría acelerar el escurrimiento superficial y aumentar la posibilidad de anegamientos e inundaciones.
Recomiendan priorizar el mantenimiento
El ingeniero en Recursos Hídricos e investigador de la Universidad Nacional del Nordeste, Hugo Rohrmann, señaló que las proyecciones anticipan lluvias superiores a los valores normales para el Nordeste argentino a partir de octubre.
El especialista recordó que, históricamente, este tipo de escenarios estuvo asociado con crecidas extraordinarias en las cuencas de los ríos Paraná, Paraguay y Uruguay. Sin embargo, advirtió que el tiempo disponible ya no permitiría encarar grandes intervenciones antes del período de mayores precipitaciones.
“Si estamos a fin de julio y nos anuncian que para octubre puede comenzar ese período de mucha lluvia, para realizar nuevas obras ya es tarde. La prioridad absoluta debe ser revisar los sistemas de escurrimiento, limpiar canales y poner a punto las estaciones de bombeo”, afirmó.
De acuerdo con ese diagnóstico, las acciones inmediatas deberían concentrarse en el mantenimiento de la infraestructura existente, la limpieza de desagües y la preparación de los sistemas de respuesta ante emergencias.
Salud Pública alertó por el dengue
El Ministerio de Salud Pública de Corrientes también comenzó a preparar su respuesta ante el posible impacto sanitario del aumento de las lluvias y las temperaturas.
El ministro Emilio Lanari advirtió que esas condiciones favorecen la reproducción del mosquito Aedes aegypti, transmisor del dengue, y confirmó que la Provincia analiza reforzar la disponibilidad de vacunas para la próxima temporada.
“Sabemos que va a haber calor y aumento de lluvias; indefectiblemente vendrá el dengue”, sostuvo el funcionario al referirse a la planificación sanitaria para los próximos meses.
Aunque el período de mayor intensidad está previsto entre octubre y diciembre, Corrientes ya enfrenta crecientes, evacuaciones preventivas y suelos saturados. Frente a ese panorama, las autoridades y especialistas consideran prioritario sostener las tareas de prevención, mantenimiento y respuesta rápida.
Con información de NEA HOY.
