El proyecto prevé unir Mayor Otaño, en Paraguay, con Eldorado, Misiones, para crear una vía terrestre más directa hacia el sur de Brasil y reducir en casi 300 kilómetros algunos recorridos logísticos.
Santa Catarina busca utilizar el corredor principalmente para importar maíz paraguayo destinado a sus industrias avícola y porcina. Mientras se negocia la construcción del puente, analizan habilitar el transporte de camiones mediante balsas desde diciembre.
El proyecto para construir un puente internacional entre Mayor Otaño, en Paraguay, y Eldorado, Misiones, sumó el interés del estado brasileño de Santa Catarina, que busca convertir la conexión en parte de un nuevo corredor logístico capaz de reducir en casi 300 kilómetros algunos recorridos terrestres entre el mercado paraguayo y el sur de Brasil.
La propuesta contempla atravesar el río Paraná entre ambas localidades y continuar por territorio misionero hasta la frontera brasileña. Las cargas ingresarían posteriormente a Santa Catarina por la región de Dionísio Cerqueira, en el extremo oeste del estado.
Uno de los principales objetivos es desarrollar una denominada “ruta del maíz” que permita acercar la producción paraguaya a las industrias avícola y porcina de Santa Catarina. El grano constituye una materia prima central para ambos sectores productivos.
El secretario ejecutivo de Articulación Internacional de Santa Catarina, Paulo Bornhausen, explicó que actualmente parte del maíz utilizado por la agroindustria del estado debe recorrer más de 1.000 kilómetros desde regiones productoras del centro-oeste brasileño.
“Desde la parte productora del Paraguay, a Dionisio Cerqueira, son 200 kilómetros. Desde el centro-oeste de Brasil son más de 1000 kilómetro para traer el maíz”, señaló el funcionario.
Según el ministro de Industria y Comercio de Paraguay, Marcos Riquelme, la nueva conexión permitiría establecer “prácticamente una línea recta” hacia Santa Catarina y reducir en casi 300 kilómetros el transporte terrestre de determinadas cargas.
El proyecto todavía no cuenta con fecha de inicio ni con un cronograma de construcción. La iniciativa volvió a incorporarse a la agenda durante una misión de autoridades catarinenses a Paraguay, donde el gobernador Jorginho Mello mantuvo una reunión con el vicepresidente y entonces presidente en ejercicio, Pedro Alliana.
De acuerdo con Bornhausen, Santa Catarina manifestó su intención de participar en las conversaciones con Paraguay y el Gobierno de Misiones para avanzar con la futura infraestructura.
“El gobernador ya se colocó a disposición para ser parte de la construcción de ese puente, junto con Paraguay y la provincia de Misiones, en Argentina, y marcó para noviembre una reunión con el gobernador de Misiones y el presidente de Paraguay”, indicó.
La posibilidad de establecer una conexión permanente entre Mayor Otaño y Eldorado no es nueva. Argentina y Paraguay analizan desde hace más de una década la construcción de un puente entre ambas localidades, incluso con estudios vinculados con su viabilidad. La incorporación de Santa Catarina agrega ahora un interés logístico directamente relacionado con el comercio regional.
Mientras la obra definitiva continúa en evaluación, la intención es comenzar a desarrollar el corredor mediante balsas capaces de transportar camiones entre Paraguay y Argentina.
Según el funcionario catarinense, ya se realizan trabajos de infraestructura en ambos lados del río Paraná y las embarcaciones destinadas al transporte estarían preparadas. La expectativa del Gobierno de Santa Catarina es que los primeros camiones puedan comenzar a circular por esta ruta durante diciembre.
“Las obras ya están siendo hechas, tanto en Paraguay como en Argentina. Las balsas ya están listas y entregadas, es posible que en diciembre inicie este proceso de traslado fronterizo de camiones con maíz paraguayo a Santa Catarina”, afirmó Bornhausen.
La puesta en funcionamiento dependerá, sin embargo, de que estén disponibles las estructuras de fiscalización y los procedimientos necesarios para el despacho de las mercaderías.
Si la operatoria mediante balsas logra consolidarse, el futuro puente permitiría reemplazar esa etapa y aumentar considerablemente la capacidad de transporte del corredor.
Santa Catarina también busca atraer parte del comercio exterior paraguayo hacia sus puertos. Actualmente, según la información aportada, Paraguay utiliza principalmente las terminales de Santos, en São Paulo, y Paranaguá, en Paraná, mientras los puertos catarinenses mantienen una participación reducida en ese flujo.
“El interés es unir industrias paraguayas con industrias catarinenses, producir acá y allá”, sostuvo Bornhausen.
Las conversaciones entre las autoridades también incluyeron posibilidades de cooperación tecnológica y la eventual ampliación hacia Paraguay de la infraestructura de conectividad vinculada con un futuro cable submarino de internet previsto para llegar a Santa Catarina.
Con información de NSC Total.