Entre 2024 y mayo de 2026, el Fondo Fiduciario de Infraestructura Hídrica recibió $375.400 millones provenientes del impuesto a los combustibles, pero se ejecutaron $116.000 millones en obras. Al 6 de abril, otros $258.000 millones estaban invertidos en Letras del Tesoro Capitalizables en Pesos.

El Fondo Fiduciario de Infraestructura Hídrica acumulaba al 6 de abril de 2026 unos $258.000 millones colocados en Letras del Tesoro Capitalizables en Pesos, mientras una parte de las obras financiadas por ese mecanismo permanecía paralizada o neutralizada. Los recursos provienen de un impuesto específico que pagan los consumidores de combustibles y cuyo destino está vinculado a infraestructura para prevenir inundaciones, saneamiento y recuperación de tierras productivas.

Entre 2024 y mayo de 2026, el Gobierno nacional recaudó $375.400 millones destinados al fondo y ejecutó alrededor de $116.000 millones en obras, de acuerdo con los datos consignados en informes oficiales y pedidos de información citados en el relevamiento. Al 6 de abril, además de los $258.000 millones en Letras del Tesoro, había $34.922 millones disponibles en cuentas a la vista.

La información sobre las colocaciones fue comunicada por el Ministerio de Economía al Congreso a través del Informe 145 de la Jefatura de Gabinete, aunque allí no se especificó a qué proyectos de infraestructura estaban afectados esos recursos.

La Ley 26.181, que regula el Fondo Fiduciario de Infraestructura Hídrica, establece entre sus destinos las obras hídricas, la recuperación de tierras productivas, la mitigación de inundaciones y el saneamiento. También dispone la intangibilidad de los bienes del fideicomiso y determina que el impuesto afectado al sistema no constituye un recurso presupuestario general.

Los niveles de ejecución ya habían generado cuestionamientos durante los años anteriores. Al cierre de 2024, el fideicomiso registraba un resultado financiero positivo de $85.219 millones, según datos de la Oficina Nacional de Presupuesto citados en un pedido de informes de la Coalición Cívica.

Un informe del Gobierno bonaerense calculó, además, que entre 2024 y el primer trimestre de 2025 el fondo recibió aproximadamente $175.000 millones y destinó $13.011 millones a obras, equivalente al 7,45%. Hasta mayo de 2025 se habían presupuestado $83.608 millones para trabajos de infraestructura y ejecutado $12.101 millones, el 14,47%.

Para 2026, el Presupuesto proyecta ingresos por $321.290 millones y un gasto de capital de $260.199 millones, aunque la documentación mencionada no detalla qué obras serán financiadas con esos recursos.

La situación también alcanza a proyectos que permanecieron detenidos. Ante un pedido de acceso a la información, la Secretaría de Obras Públicas indicó a mediados de 2025 que el fondo financiaba 49 obras y que 28 estaban neutralizadas.

Entre ellas se encontraba la Etapa 2 del Tramo IV del Plan Maestro del Río Salado, que contempla algo más de 30 kilómetros de dragado dentro de una cuenca de 17 millones de hectáreas que comprende 59 municipios. Los trabajos fueron detenidos en febrero de 2025 y las actas de paralización mencionaron como fundamento el Decreto 70/2023 de emergencia económica.

El Gobierno anunció posteriormente la reactivación del proyecto y, seis meses después, informó avances del 13,88%, 58,63% y 31,69% en sus tres subtramos. El cronograma original preveía la finalización de los trabajos en mayo de 2025.

La administración de los recursos recibió críticas de dirigentes opositores y representantes del sector agropecuario. La diputada bonaerense Silvina Vaccarezza, de UCR-Cambio Federal, afirmó: “Es una vergüenza que Milei use los recursos del Fondo Hídrico para la timba financiera”, y cuestionó que unos $290.000 millones estuvieran colocados en el circuito financiero en lugar de ser aplicados al Plan del Salado.

Alberto Larrañaga, integrante del Consejo Asesor del Plan Maestro del Salado, reclamó por su parte un mecanismo público que permita seguir el destino de los recursos. El ministro de Infraestructura bonaerense, Gabriel Katopodis, también cuestionó la política nacional y sostuvo: “Necesitamos que Caputo deje de timbear la plata”.

La discusión se produce además ante las previsiones vinculadas al fenómeno de El Niño. Según la información consignada, el Servicio Meteorológico Nacional informó que el sistema ENOS se encontraba en fase cálida y proyectaba una probabilidad cercana al 100% de continuidad entre julio y septiembre, mientras la NOAA estimaba un 81% de posibilidades de que alcanzara la categoría “muy fuerte” entre octubre y diciembre.

El 3 de agosto, en Resistencia, autoridades nacionales presentaron junto con los gobernadores de Chaco y Corrientes el Plan Federal ENOS 2026/2027, orientado al monitoreo, elaboración de mapas de riesgo y sistemas de alerta temprana. De acuerdo con la información difundida, el programa no contempla una asignación presupuestaria específica ni incluye obras de infraestructura.


Con información de Primera Edición, DiarioAR y Chequeado.