Raio, un perro rastreador de la Policía Civil del estado brasileño de Paraná, había sido retirado luego de ser diagnosticado con osteosarcoma y sufrir la amputación de una pata. Tras mostrar signos de depresión, regresó a tareas adaptadas y ya colaboró en seis detenciones.

Raio, uno de los perros rastreadores de la Policía Civil del estado de Paraná, en Brasil, volvió a participar de operativos luego de haber sido retirado por un diagnóstico de cáncer óseo y la posterior amputación de una de sus patas.

El animal había dejado la actividad en abril de este año después de ser diagnosticado con osteosarcoma, un tipo agresivo de cáncer que obligó a los veterinarios a amputarle una extremidad.

Sin embargo, la nueva rutina lejos de los procedimientos policiales no tuvo el efecto esperado. Según el equipo del Núcleo de Operaciones con Perros de Pato Branco, Raio comenzó a mostrarse más apático y presentó signos de depresión.

Ante esa situación, los responsables de la unidad decidieron reincorporarlo de manera limitada y bajo un esquema adaptado a sus condiciones físicas.

Desde hace aproximadamente un mes, Raio volvió a acompañar algunos operativos considerados de menor exigencia, principalmente en lugares donde no deba subir escaleras ni atravesar obstáculos que puedan comprometer su movilidad. Desde su regreso ya colaboró en seis detenciones.

Una trayectoria con más de 600 detenciones

Antes de su retiro, Raio acumuló siete años de trabajo junto a la Policía Civil y participó en operativos realizados en más de 200 ciudades del estado brasileño de Paraná.

De acuerdo con los datos de la propia fuerza, durante ese período colaboró en la incautación de más de 12 toneladas de drogas y en la detención de más de 600 sospechosos.

También participó de procedimientos contra el crimen organizado y en intervenciones de relevancia, entre ellas una en la que ayudó a localizar 500 municiones de fusil que eran transportadas en un ómnibus con destino a Río de Janeiro.

Juliano Riboli, agente de la Policía Judicial, tutor y compañero de Raio durante los procedimientos, destacó la trayectoria del animal.

“Él es un rayo de luz que transformó la actividad de operaciones con perros en la policía. Llegó con brillo, voluntad y una entrega tan grande que impactó en nuestro estado”, expresó.

También acompañará a pacientes con cáncer

La nueva etapa de Raio no estará limitada únicamente al trabajo policial.

El perro ya comenzó a participar de actividades sociales y recientemente acompañó una charla destinada a estudiantes de Derecho.

Además, está previsto que en las próximas semanas visite un hospital especializado en tratamiento oncológico.

La intención es que pueda acompañar a pacientes que atraviesan la enfermedad y compartir, desde otra dimensión, su propio proceso de recuperación.

Mientras continúa con sus controles médicos, Raio mantiene una rutina reducida y adaptada, combinando tareas policiales con actividades de acompañamiento social.

Con información de g1 Paraná y RPC Foz do Iguaçu.